San Gil

¡San Gil sonó fuerte! La banda del San Carlos conquistó Floridablanca con cuatro reconocimientos

San Gil brilló en Floridablanca: la Banda del Colegio Técnico San Carlos ganó Mejor Banda en Disciplina y más premios pese a tener 41 integrantes.

Wilson Rodríguez Cediel Con solo 41 integrantes y recursos limitados, la banda del San Carlos se destacó ante agrupaciones más numerosas y con mayor dotación instrumental.

La música y la disciplina fueron protagonistas para San Gil en el IX Festival de Bandas Músico Marciales, realizado en Floridablanca, donde la Banda Músico Marcial Semiespecial del Colegio Técnico San Carlos consiguió importantes reconocimientos que destacaron el trabajo de sus jóvenes integrantes.

La agrupación sangileña fue reconocida como Mejor Banda en Disciplina, un premio que destacó aspectos como el orden, la marcialidad, el compromiso y la actitud de los estudiantes durante su participación.

A este reconocimiento se sumaron los galardones a Mejores Instrumentistas y Mejor Percusión Clásica, categorías en las que el jurado resaltó la preparación, precisión y calidad musical de los jóvenes que hacen parte de la banda.

El Colegio Técnico San Carlos también recibió un reconocimiento especial por su aporte cultural, artístico y representativo, mientras que el maestro Wilson Rodríguez Cediel, instructor de la agrupación, recibió una mención de honor como mejor instructor.

Para Rodríguez Cediel, los reconocimientos son el resultado de un proceso que se ha construido durante años y que ha tenido momentos difíciles, pero también la capacidad de levantarse y continuar.

Uno de los aspectos que hace particular este resultado es el tamaño actual de la agrupación. La banda llegó a contar con entre 60 y 70 integrantes, pero actualmente está conformada por 41 jóvenes. A pesar de esta reducción y de las dificultades para acceder a recursos, el grupo logró destacarse frente a delegaciones con procesos de mayor trayectoria y una dotación instrumental más amplia.

El director explicó que la agrupación cuenta con una sección conformada por instrumentos como trompetas, trombón y percusión latina, además de la incorporación de piano a su propuesta musical.

Precisamente, el jurado habría destacado que el resultado no estuvo determinado por la cantidad de instrumentos, sino por la calidad del trabajo presentado.

La preparación tampoco ha sido sencilla. Los estudiantes realizan ensayos durante los viernes y sábados y en otros espacios disponibles, con el acompañamiento de la institución educativa y de sus familias.

Los padres de familia cumplen además un papel fundamental en la sostenibilidad del proyecto. A través de actividades y diferentes iniciativas, contribuyen económicamente para mantener el funcionamiento de la banda, especialmente en un momento en el que, según explicó su director, no se ha contado con el mismo respaldo de administraciones municipales de años anteriores.

Por eso, para quienes hacen parte del proceso, cada premio tiene un significado que va mucho más allá de un trofeo.

Es el reconocimiento a los estudiantes, a sus familias, a los docentes, a la institución y a un instructor que ha mantenido el proyecto pese a las dificultades.

En el festival participaron 24 delegaciones, distribuidas en diferentes categorías. En la modalidad semiespecial, donde compitió el San Carlos, inicialmente estaban previstas siete agrupaciones, aunque varias finalmente no participaron por dificultades relacionadas con transporte y desplazamiento.

El resultado permitió que la banda sangileña compartiera escenario con agrupaciones de amplia trayectoria y regresara a San Gil con nuevos motivos para continuar fortaleciendo su proceso.

Y el calendario todavía no termina.

La Banda del Colegio Técnico San Carlos tiene previstas nuevas presentaciones durante octubre y noviembre, entre ellas el Festival de Bandas de Barichara, programado para el 9 de octubre, y el Festival Nacional de Bandas de Charalá, además de otras invitaciones que podrían sumarse a la agenda.

El proyecto también mantiene abiertas sus puertas para nuevos estudiantes interesados en hacer parte de la agrupación. Según Rodríguez Cediel, existen cupos disponibles y los jóvenes pueden iniciar un proceso de inducción para conocer el manejo de los instrumentos y adaptarse progresivamente al trabajo musical.

Mientras tanto, los reconocimientos obtenidos en Floridablanca se convierten en una nueva motivación para estos jóvenes.

Con 41 integrantes, recursos limitados y muchas horas de ensayo, la Banda del San Carlos demostró que en la música también se puede competir con talento, disciplina y trabajo en equipo. Y San Gil volvió a hacerse escuchar.

Otras representaciones de la provincia

En el evento también se destacó la Banda de Marcha de la Escuela Normal Superior de Charalá. La agrupación recibió premios a Mejor Uniformidad, Mejor Grupo de Color, Mejor Coreografía, Batalla de Percusión y Mejor Sección de Bronces.

Además, la institución recibió un reconocimiento especial por su aporte cultural y el instructor de la banda obtuvo una mención de honor.