Bucaramanga

¿Bucaramanga es un buen “vividero”? Investigación universitaria lo revela

Un estudio analizó cómo las emociones, los parques, la gastronomía y las experiencias cotidianas influyen en la percepción de Bucaramanga como ciudad para vivir.

Alcaldía de Bucaramanga El estudio se titula "Measuring city brand perceptions via neuromarketing"

La percepción de Bucaramanga como una buena ciudad para vivir fue analizada por una investigación universitaria, que, relaciona esa imagen con las emociones y experiencias cotidianas de sus habitantes.

El estudio se titula "Measuring city brand perceptions via neuromarketing" y fue liderado por Alexander Balzán, docente investigador del Politécnico Grancolombiano. Según el informe, la reputación de la ciudad no se define únicamente por datos o campañas de promoción, sino por la forma en que las personas experimentan su día a día.

Experiencias cotidianas y vínculo con la ciudad

Según la investigación, escenas como caminar por un parque de algún barrio, compartir una tarde en familia o visitar espacios como el Parque San Pío, el Parque de las Palmas o el Parque del Agua forman parte de la construcción del vínculo con la ciudad.

El documento indica que esos momentos, aunque no suelen aparecer en estrategias de promoción, generan sensaciones de bienestar, tranquilidad y pertenencia.

La investigación introduce el concepto de “place attachment” para referirse a ese vínculo emocional con el lugar, el cual, según el texto, se forma a partir de recuerdos y significados acumulados con el tiempo.

El informe señala que este apego lleva a que las personas sientan orgullo, recomienden la ciudad y se interesen por su mejoramiento.

Gastronomía como referente de pertenencia

El estudio también analizó el papel de la comida.

Platos como la pepitoria, la arepa de maíz pelao, la carne oreada y las hormigas culonas fueron identificados como elementos que trascienden lo gastronómico.

Según el informe, más allá de ser preparaciones típicas, están asociados a recuerdos familiares y tradiciones, y pueden despertar nostalgia cuando se consumen fuera de la ciudad.

Emociones diversas en la percepción

El informe advierte que la experiencia de habitar Bucaramanga incluye tanto situaciones positivas como momentos de cansancio, afán y congestión.

Uno de los hallazgos es que la relación con la ciudad no se define por una sola emoción.

De acuerdo con los investigadores, un habitante puede sentirse orgulloso por aspectos como los parques o la calidad de vida y, simultáneamente, manifestar interés en que otros aspectos mejoren. Ambas percepciones hacen parte de la imagen que se construye.

Metodología basada en neuromarketing

El estudio plantea diferencias metodológicas frente a investigaciones que utilizan solo encuestas y entrevistas. En este caso se emplearon herramientas de neuromarketing como electroencefalograma, seguimiento ocular, respuesta galvánica de la piel y resonancia magnética funcional.

Según los autores, estas herramientas permiten comprender mejor los niveles de atención y las conexiones emocionales que despiertan determinados lugares o experiencias, bajo la premisa de que "el cerebro recuerda emociones y las emociones influyen directamente en la forma como las personas recuerdan los lugares".

El documento concluye que cada habitante conserva una ciudad distinta en la memoria, según su rutina y su entorno, y que el conjunto de esas experiencias conforma la reputación colectiva.

Finalmente, señala que el principal reto para Bucaramanga no consiste en comunicar mejor, sino en comprender lo que viven sus habitantes, y plantea que acciones cotidianas como cuidar los parques, apoyar negocios locales y respetar las normas de tránsito inciden en la experiencia de otros y en la imagen de la ciudad.