Transversal del Carare

Cierre de la Transversal del Carare por lluvias deja a más de 20.000 personas incomunicadas en el sur de Santander

En Santander, un deslizamiento cerró la Transversal del Carare en San Marino, dejando más de 20.000 personas incomunicadas y afectando la movilidad y economía regional.

Gestión del Riesgo Las intensas lluvias que azotan al departamento de Santander han generado una nueva emergencia vial tras el cierre de la Transversal del Carare

Las intensas lluvias que azotan al departamento de Santander han generado una nueva emergencia vial tras el cierre de la Transversal del Carare, uno de los corredores más importantes de la región.

La situación se originó por un deslizamiento de tierra provocado por el desbordamiento de una quebrada en el sector de San Marino, dejando a más de 20.000 personas incomunicadas en el sur del departamento.

El colapso de esta vía ha impactado de manera directa la movilidad y la economía de varios municipios que dependen de este corredor para su conexión con el resto del país. Entre las localidades más afectadas se encuentran La Paz, El Peñón, La Belleza, Landázuri y Cimitarra, donde el transporte de alimentos, combustibles, insumos básicos y pasajeros permanece completamente restringido.

La emergencia ha generado una creciente preocupación entre los habitantes y transportadores, quienes aseguran que el aislamiento pone en riesgo el abastecimiento y el desarrollo de las actividades productivas.

Comerciantes y campesinos advierten que las pérdidas podrían incrementarse si no se restablece el paso en el corto plazo, especialmente en una zona donde la economía depende en gran medida del transporte terrestre.

Ante este panorama, las comunidades han hecho un llamado urgente a las autoridades para que intervengan de manera inmediata. Solicitan la presencia del Instituto Nacional de Vías, así como el apoyo de la Gobernación de Santander y las alcaldías locales, con el fin de disponer de maquinaria amarilla que permita remover el material que bloquea la carretera.

Las autoridades en Santander mantienen la alerta en todo el departamento por lluvias

El director de Gestión de Riesgo de Santander, Eduard Sánchez indicó que “Las condiciones climáticas adversas han dificultado las labores de atención, ya que las lluvias no han cesado y mantienen saturado el terreno, aumentando el riesgo de nuevos deslizamientos. Esta situación ha obligado a las autoridades a evaluar constantemente el área afectada para evitar incidentes mayores que puedan poner en peligro la vida de quienes transitan por la zona”.

Añadió el funcionario, “El impacto de la emergencia no se limita únicamente a la red vial principal, sino que también ha afectado gravemente a las zonas rurales. En varias veredas, los caminos se encuentran en mal estado o completamente intransitables, lo que complica el acceso a servicios básicos y la movilidad de los habitantes”.

El alcalde de El Peñón, Fernay Santamaría, informó que el casco urbano del municipio perdió comunicación con el sector de Río Blanco debido a un derrumbe de gran magnitud en la vereda La Reforma.

Esta situación incrementa la complejidad de la emergencia y evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura en medio de la temporada invernal.

Las autoridades locales han reiterado la necesidad de una intervención integral que no solo permita habilitar la vía, sino también mitigar futuros riesgos. La estabilización de taludes y el mantenimiento preventivo de los corredores viales se convierten en medidas urgentes para evitar que este tipo de emergencias se repita.

Mientras tanto, organismos de gestión del riesgo monitorean de cerca la evolución de las lluvias en la región. La prioridad es salvaguardar la vida de las comunidades y prevenir nuevas afectaciones, especialmente en sectores donde el terreno presenta alta inestabilidad.

La situación también ha encendido las alertas sobre la capacidad de respuesta ante emergencias en zonas apartadas, donde el acceso limitado dificulta la llegada oportuna de ayudas. Líderes comunitarios insisten en la necesidad de fortalecer los planes de contingencia y mejorar la infraestructura vial en el sur de Santander.

Por ahora, más de 20.000 personas permanecen incomunicadas a la espera de soluciones concretas que permitan restablecer el paso y normalizar la movilidad.

La comunidad confía en que las autoridades actúen con rapidez para superar esta crisis que, una vez más, pone en evidencia los efectos de la fuerte temporada de lluvias en el departamento.