Vía Bucaramanga-San Gil

¡Se les acabó la paciencia! Transportadores ponen fecha límite por la vía Bucaramanga-San Gil

La restricción para vehículos de carga pesada continúa en el PR-53 de la Ruta 45A (Bucaramanga - San Gil), mientras transportadores esperan solución antes del 15 de octubre.

Invías La cuenta regresiva ya comenzó

El paso para vehículos de carga pesada continúa restringido en el PR-53 de la Ruta 45A y el gremio advierte que, si el 15 de octubre no hay solución, podría salir a protestar.

La paciencia de los transportadores y de las comunidades que dependen de la Ruta 45A parece estar llegando al límite. En el sector de Pescadero, donde una pérdida de banca afectó la movilidad por el corredor Bucaramanga-San Gil, los vehículos de carga pesada todavía no pueden transitar normalmente con mercancía.

En diálogo con Alerta Bucaramanga, Ramiro Anaya, líder de los camioneros de la Ruta 45A, explicó que inicialmente se esperaba que la restricción para los vehículos pesados terminara el 15 de septiembre. Posteriormente, el plazo fue llevado hasta el 30 de septiembre y ahora la expectativa está puesta en el 15 de octubre.

Según Anaya, el gremio esperaba que la última reunión sirviera para anunciar la reapertura total de la vía, pero terminó recibiendo una nueva prórroga. “Éramos convencidos que era para levantar la restricción vehicular y vaya sorpresa que no era así”, afirmó.

De acuerdo con la explicación técnica que recibieron los transportadores, todavía se necesitan trabajos para estabilizar el terreno. Entre ellos están las perforaciones para instalar elementos de anclaje, además de mallas y concreto.

El problema es que, mientras avanzan estas labores, los vehículos pesados pueden pasar por el sector sin carga, una medida que, para el gremio, no soluciona las dificultades del transporte.

“Si se sacan los vehículos, pasan vacíos y no pueden retornar con carga”, explicó Anaya.

La situación también está generando sobrecostos. El dirigente señaló que algunas tractomulas deben llegar hasta Pescadero y allí realizar transbordos a otros vehículos para continuar el recorrido hacia Bucaramanga, San Gil, Socorro y otros municipios.

El temor del gremio es que ese incremento en los costos termine trasladándose a los consumidores.

A esto se suma la molestia por las dificultades que, según Anaya, se han presentado con la maquinaria utilizada para ejecutar los trabajos. El líder transportador cuestionó lo que considera retrasos e improvisaciones y pidió mayor seriedad para cumplir los compromisos adquiridos.

Ahora toda la atención está puesta en el 15 de octubre. Anaya advirtió que, si para esa fecha no existe una solución, los transportadores podrían recurrir a una protesta pacífica.

“Ya si no hay solución, se llevará a la protesta pacífica por parte del transporte de carga pesada”, aseguró.

Además, señaló que otros transportadores y las comunidades afectadas podrían respaldar la movilización.

Mientras tanto, organismos de control han hecho seguimiento a la situación del corredor y a las obras necesarias para garantizar su estabilidad y transitabilidad.

La cuenta regresiva ya comenzó. El 15 de octubre será la fecha clave para saber si finalmente las tractomulas podrán volver a circular con carga por este tramo o si Santander se prepara para una nueva jornada de protesta.

Redactado por: Pedro Cabanzo.