Una fuerte controversia se desató en el Aeropuerto Internacional Palonegro, en Bucaramanga, luego de que el líder nacional de los taxistas, Hugo Ospina, fuera retirado de las instalaciones por la Policía Metropolitana y recibiera un comparendo por presuntas conductas que alteraron el orden público.
Mientras las autoridades sostienen que hubo comportamientos que motivaron la intervención policial, Ospina asegura que todo ocurrió después de denunciar la presunta presencia de vehículos de transporte especial prestando servicios de taxi de manera ilegal dentro de la terminal aérea.
Ospina asegura que comprobó la ilegalidad
Según relató durante una entrevista con Alerta 104.4 FM, llegó al aeropuerto tras recibir denuncias de taxistas afiliados sobre presuntos servicios ilegales de transporte.
“Una vez recibo la denuncia de que el servicio especial está prestando servicio individual, abordé una camioneta blanca y efectivamente me ofrecieron el servicio de taxi. Pagamos como si fuera un taxi y luego desistimos del servicio porque queríamos comprobar la denuncia”, explicó.
Tras obtener esa evidencia, afirma que solicitó intervención de las autoridades presentes en el aeropuerto.
“Les dije a las autoridades del aeropuerto y a la Policía: aquí está pasando algo muy grave, lo acabo de corroborar”, señaló.
"Me iban a linchar"
Ospina sostiene que, después de hacer pública su denuncia, varias personas reaccionaron de manera agresiva.
“Se me vino una jauría de ese transporte ilegal a agredirme, me iban a linchar entre todos esos conductores”, afirmó.
El dirigente aseguró que la situación se salió de control y que tuvo que alejarse para evitar una confrontación física.
“Si ese señor hubiese estado armado, hoy estaríamos lamentando una muerte más en este país porque la agresividad fue total”, añadió.
Cuestiona actuación de la Policía
Uno de los principales cuestionamientos de Ospina está relacionado con el procedimiento realizado por las autoridades.
Según su versión, la Policía decidió trasladarlo a una estación en lugar de intervenir contra quienes presuntamente intentaban agredirlo.
“En vez de protegerme a mí, protegió a ese señor. A mí me capturan, me llevan a empellones por exigir que se cumpla la ley”, aseguró.
También afirmó que permaneció retenido mientras se evaluaba la imposición de comparendos.
Niega haber realizado bloqueos
Otro de los puntos de discusión es la versión según la cual habría existido un intento de bloqueo en el aeropuerto.
Ospina rechazó esa afirmación.
“Los videos son muy dicientes. Nosotros estábamos en la acera hablando con las personas. Cuando alguien propuso bloquear, yo les dije que no nos dejáramos provocar y que no era peleando como íbamos a solucionar el conflicto”, sostuvo.
Aunque reconoció que algunos manifestantes plantearon realizar una protesta más fuerte, aseguró que nunca se materializó.
“No estaba bloqueada ninguna vía. Nos capturaron simplemente por sospecha de que íbamos a hacerlo”, afirmó.
Lanza alerta por el transporte ilegal en Bucaramanga
Durante la entrevista, el líder gremial aprovechó para denunciar la situación que, según él, atraviesa el transporte público en la capital santandereana.
“Hoy las troncales de Metrolínea están invadidas por el mototaxismo y por vehículos del transporte ilegal. Es una anarquía total”, afirmó.
Según Ospina, la falta de controles habría debilitado gravemente el sistema de transporte formal de la ciudad.
También cuestionó fotomultas y normas de tránsito
Más allá de lo ocurrido en Palonegro, Ospina abrió un debate sobre la regulación de tránsito en Colombia.
Criticó el sistema actual de fotomultas, el valor del SOAT y algunos procedimientos de imposición de comparendos.
“Llegó la hora de hacer justicia con los conductores. Hay muchas cosas del Código Nacional de Tránsito que deben revisarse”, manifestó.
Asimismo, defendió la necesidad de otorgar incentivos a los conductores con buen comportamiento vial y endurecer las medidas para los reincidentes.
Espera investigación sobre lo ocurrido
Por ahora, el caso continúa generando reacciones entre el gremio de taxistas y las autoridades locales.
Mientras la Policía Metropolitana mantiene el comparendo impuesto durante el procedimiento, Hugo Ospina insiste en que fue objeto de una actuación desproporcionada y asegura que su presencia en el aeropuerto tenía como único propósito denunciar una posible operación de transporte ilegal.
La controversia deja abierto el debate sobre los controles a la informalidad en el transporte y sobre los límites de las actuaciones de las autoridades frente a las protestas y denuncias ciudadanas en terminales aéreas del país.