Medio ambiente

InspirAgua se expande a todo Santander y suma nuevo frente: las aguas residuales

Santander ampliará el modelo InspirAgua a todo el departamento, incorporando tratamiento de aguas residuales, participación ciudadana y un sistema propio de información hídrica para fortalecer la gobernanza del agua regional.

Weekend Colombia La principal novedad de este ciclo es la inclusión del tratamiento de aguas residuales

Ocho años después de haber aterrizado en Colombia, el modelo de gestión del agua que Países Bajos exporta a través de su programa Blue Deal entra en una nueva etapa en Santander.

Lo que hasta ahora fue un piloto concentrado en puntos específicos, se prepara para escalarse a nivel departamental.

El programa, conocido localmente como InspirAgua, hace presencia en cinco territorios del país: Valle del Cauca, la CAM en el Huila, Caldas, Santander y Cormagdalena. En el caso santandereano, su implementación ha estado liderada por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB).

"Desde hace ocho años hemos estado trabajando en el modelo de gobernanza que desarrollan en Países Bajos, en el marco del programa de cooperación que el gobierno neerlandés denomina Blue Deal", explicó Juan Carlos Alemán, biólogo y asesor de la Dirección General de la autoridad ambiental.

Cobertura departamental

Desde 2019, el trabajo en Santander estuvo focalizado en tres nodos: la cuenca del río Tona, el río Curití y dos ciénagas del municipio de Puerto Wilches. Esos ecosistemas sirvieron como laboratorio para probar herramientas de monitoreo, articulación institucional y planificación.

Esa fase se cierra. La apuesta que viene, según Alemán, cambia de escala. "En esta nueva etapa que estamos preparando, InspirAgua ya no será solo para esos puntos, básicamente, será para todo el departamento de Santander", señaló.

El salto implica pasar de intervenciones puntuales a una estrategia de gobernanza con alcance regional, en la que el agua deje de gestionarse por proyectos aislados y se articule como un sistema.

Saneamiento para el agua

La principal novedad de este ciclo es la inclusión del tratamiento de aguas residuales, uno de los pilares del modelo neerlandés, donde la cobertura supera el 99%.

Para Santander, eso significa un desafío técnico y de articulación. Por eso, al convenio se sumarán dos actores clave que hasta ahora no estaban en la mesa: la Empresa de Servicios Públicos de Santander, ESANT, y la Empresa Pública de Alcantarillado de Santander, EMPAS.

Como punto de partida ya se realizó un primer diagnóstico: una convocatoria nacional dirigida a operadores de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, con problemas de mantenimiento, operación o administración. La jornada, en formato virtual, reunió a cerca de 47 participantes.

Fase 2B: comunidades y datos

La hoja de ruta para los próximos años se terminó de perfilar tras una visita reciente que reunió a delegaciones de Argentina, Perú y Colombia. Allí se definieron las prioridades de la fase 2B de Blue Deal.

Para Santander, el foco estará en dos líneas: fortalecer la participación ciudadana como mecanismo de monitoreo en territorio y construir un sistema de información del agua propio para el departamento.
"Nos estamos preparando para apostarle a una política que garantice que la gobernanza del agua sea un hecho en nuestra región", agregó Alemán.

En esa misma línea, César Pérez Murillo, coordinador de información y conocimiento de Asocars, subrayó la importancia de consolidar datos confiables. "Estamos fortaleciendo temas de calidad del agua y monitoreo de información, especialmente en el río Tona, afluente que ha sido la bandera de la CDMB y un ejemplo a nivel nacional", indicó.

El río Tona, principal fuente de abastecimiento para el área metropolitana de Bucaramanga, seguirá siendo el caso de referencia, pero ahora dentro de una estrategia que busca replicar su experiencia en el resto de Santander.