La Gobernación de Santander confirmó la asignación de recursos del Sistema General de Regalías para ejecutar un nuevo proyecto de placa huella, una obra clave para mejorar la conectividad en las zonas rurales del municipio.
Esta inversión se suma a otros proyectos que ya vienen transformando la movilidad en el territorio. Por ejemplo, recientemente se construyeron 17 tramos de placa huella, con una inversión superior a 7.600 millones de pesos, que permitieron intervenir cerca de 2.570 metros lineales de vías en sectores rurales donde antes el paso era muy complicado, especialmente en temporada de lluvias.
Además, dentro de proyectos regionales más amplios, San Vicente ha sido incluido en planes que contemplan la construcción de más de 1.186 metros adicionales de placa huella, como parte de una intervención que en total supera los 14.600 metros en varios municipios de Santander, con una inversión cercana a los 29.423 millones de pesos.
Pero la inversión no se queda solo en vías. En el municipio también avanzan otros proyectos que impactan directamente la calidad de vida. Uno de ellos es el megaproyecto de gas natural, que beneficiará a más de 600 familias rurales, permitiendo reemplazar el uso de leña y mejorar las condiciones de salud en las viviendas.
A esto se suman iniciativas productivas como el fortalecimiento de la ganadería sostenible, donde se han destinado más de 1.144 millones de pesos para apoyar a familias campesinas con insumos y tecnología que mejoran la producción.
En materia de infraestructura social, también se han hecho inversiones en salud, como la recuperación del hospital local, que atiende a más de 50 mil usuarios, fortaleciendo la atención médica en el municipio.
En conjunto, estas obras tienen un objetivo claro: mejorar la movilidad, fortalecer la economía rural y cerrar brechas históricas en un municipio donde el campo es el motor principal.
Con esta nueva asignación de regalías para placa huella, el mensaje es claro: la apuesta es seguir llevando desarrollo a las veredas, facilitando la salida de productos como el cacao y el café, y mejorando las condiciones de vida de las comunidades.
En pocas palabras, cada metro de vía que se construye en San Vicente de Chucurí no solo conecta caminos también abre oportunidades para todo el campo santandereano.