El sector de Paso Malo, en el norte de Bucaramanga, mantiene en alerta a las autoridades de Santander por el movimiento en masa que aumentó después del terremoto del pasado 10 de agosto, que afecta este corredor vial y que podría comprometer la conexión de la capital santandereana con la Costa Caribe y otras zonas del país.
La secretaria de Infraestructura de Santander, Jessica Mendoza, explicó que este punto hace parte del convenio Vías de Las Cigarras, para el cual ya existen estudios preliminares. Sin embargo, señaló que después del sismo registrado el pasado 10 de agosto se evidenció un mayor movimiento de la falla.
Según la funcionaria, la situación ya había sido advertida y se encuentra documentada. Ahora, las autoridades buscan determinar con precisión cuánto se ha desplazado el terreno desde el sismo hasta la fecha.
Para ello, se realizaron mediciones en los inclinómetros instalados en la zona, con el propósito de establecer el comportamiento de la falla y conocer el nivel actual de afectación.
Mendoza señaló que estos resultados serán importantes para avanzar en la documentación que se presentará ante el Gobierno Nacional, en el marco de las medidas adoptadas para atender la situación de calamidad.
Buscan recursos para intervenir el corredor
Por su parte, Eduard Sánchez, director de la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo de Santander, confirmó que el movimiento en masa ubicado en Paso Malo aumentó su complejidad después del sismo.
El funcionario explicó que se adelanta una revisión de los estudios técnicos existentes para determinar qué alternativas de intervención pueden plantearse y qué recursos podrían gestionarse a nivel nacional.
“Estamos en toda la revisión, todos los estudios técnicos y demás para mirar dentro de los decretos del Gobierno Nacional poder direccionar algunos recursos”, señaló Sánchez.
Además, indicó que se realizará una mesa de trabajo con la Alcaldía de Bucaramanga para revisar los estudios y documentos disponibles, establecer qué componentes técnicos ya están adelantados y determinar la posibilidad de incluir esta afectación dentro de las medidas que permitan gestionar recursos para su atención.
Paso Malo es un importante corredor para la movilidad entre Bucaramanga y la Costa Caribe. La afectación en esta zona ha sido denunciada durante años por las comunidades, que han advertido sobre el deterioro del terreno y los daños en algunas viviendas. Tras el sismo del 10 de agosto, las autoridades evidenciaron un mayor movimiento de la falla, lo que incrementó el riesgo en este corredor y podría generar restricciones en la movilidad y afectar la conexión terrestre con otros departamentos.
Las autoridades departamentales señalaron que el objetivo inmediato es avanzar en los estudios técnicos y en la medición del desplazamiento del terreno para establecer las acciones que permitan atender el riesgo y evitar una eventual interrupción de este corredor vial.