Curití

“Sin avances no hay cobro”: continúa la protesta en la Ruta 45A por el abandono vial

La Ruta 45A continúa en tensión: bloqueos persisten y exigen obras visibles de Invías, tras incumplimientos y promesas sin resultados.

Alerta San Gil Pese a más de ocho meses de protestas, los daños en la Ruta 45A persisten, especialmente en el sector de La Charca, donde el colapso de una parte de la vía ocurrido en octubre de 2025 sigue sin una solución definitiva.

La tensión continúa en la Ruta 45A. Aunque en el peaje de Oiba se reanudó el cobro tras un acuerdo entre algunos manifestantes e Invías, transportadores y comunidades de otros sectores del corredor vial mantienen las talanqueras levantadas y advierten que no permitirán el restablecimiento de los peajes hasta que se evidencien obras reales y avances concretos en los puntos más críticos de la carretera.

El principal reclamo gira en torno al incumplimiento de varios compromisos adquiridos por el Gobierno Nacional y el Instituto Nacional de Vías para intervenir esta importante conexión entre Santander, Boyacá, Cundinamarca y Norte de Santander.

Según explicó Ramiro Anaya, representante de ASOLIVIANOS y vocero del Comité de Transportadores y Comunidad de la Ruta 45A, durante la reunión realizada el pasado 5 de junio en Curití, Invías se comprometió a presentar las resoluciones diferenciales para los municipios de Cepitá, Jordán y Pescadero, además de poner en marcha cinco frentes de trabajo sobre el corredor vial.

Sin embargo, aseguró que dichos compromisos no se cumplieron.

“Solo colocaron dos frentes de trabajo. Uno entre San Gil y San Alberto y otro que inició el mismo 5 de junio para legalizar procedimientos. Eso no representa garantías para nosotros”, manifestó.

Los líderes de la protesta sostienen que los recursos anunciados por Invías siguen sin traducirse en maquinaria trabajando de manera efectiva en la vía.

La inconformidad aumenta porque, tras más de ocho meses de manifestaciones, continúan los graves problemas de infraestructura. Uno de los casos más preocupantes es el sector de La Charca, donde el 31 de octubre de 2025 colapsó completamente una parte de la calzada y, hasta ahora, no se ha ejecutado una solución definitiva.

Anaya también cuestionó la decisión adoptada por algunos voceros del peaje de Oiba, quienes aceptaron reiniciar el cobro mientras esperan la presentación de un cronograma de obras por parte de Invías.

Desde el Comité de la Ruta 45A consideran que esa decisión se tomó sin que existieran garantías suficientes y reiteran que la prioridad sigue siendo la seguridad vial y la recuperación del corredor.

“Nosotros no estamos aquí por capricho. Estamos luchando para salvar vidas y evitar más accidentes en una vía que se encuentra en estado deplorable”, señaló.

La preocupación también se extiende al incumplimiento de compromisos nacionales relacionados con el proyecto Ruta de los Comuneros, firmado en diciembre de 2024 entre el Ministerio de Transporte y los gobernadores de Santander, Boyacá, Cundinamarca y Norte de Santander.

Por ahora, los manifestantes insisten en que seguirán abiertos al diálogo, pero advierten que las talanqueras permanecerán arriba hasta que Invías demuestre con maquinaria, personal y obras visibles que existe una verdadera intención de recuperar la Ruta 45A.

La exigencia es clara: menos promesas y más trabajos ejecutados sobre el terreno.