Vías de Santander

Millonaria inversión no salvaría todos los peores tramos de la Ruta 45A en Santander

Ruta 45A, entre Bucaramanga y Bogotá, continúa deteriorada; 64 mil millones se destinarán a mantenimiento en tramos críticos, pero la solución estructural tarda.

Alerta San Gil El comité de transportadores pidió priorizar las zonas más destruidas de la Ruta 45A y evitar inversiones en tramos con menor deterioro.

La crisis de la vía entre Bucaramanga y Bogotá sigue siendo uno de los mayores dolores de cabeza para transportadores, viajeros y comunidades del corredor vial más importante de Santander. Aunque las recientes mesas técnicas entre el Comité de Transportadores de la Ruta 45A, Invías, contratistas e interventoría dejaron algunos acuerdos sobre inversiones y obras, el panorama aún genera preocupación entre quienes diariamente recorren esta carretera marcada por huecos, pérdida de banca, derrumbes y accidentes.

El pasado 21 de mayo se realizó en Curití la novena mesa de diálogo entre las partes involucradas, en la que se definieron los primeros puntos críticos donde comenzarán las intervenciones financiadas con cerca de 64 mil millones de pesos, recursos que corresponden a una adición de contratos ya existentes y nuevas inversiones destinadas únicamente al mantenimiento vial.

Según explicó Deiby Cárdenas, vocero de los transportadores y comunidades de la Ruta 45A, uno de los principales reclamos del comité era evitar que los recursos terminaran invertidos en sectores menos afectados mientras los puntos más deteriorados seguían abandonados.

De acuerdo con el líder transportador, las comunidades exigieron acompañar directamente los recorridos técnicos para señalar las zonas donde el deterioro de la carpeta asfáltica representa mayor riesgo para conductores y motociclistas. Las obras se concentrarán inicialmente en corredores como Socorro – Bucaramanga, Rionegro – El Playón – San Alberto y sectores entre Casablanca y Oiba, donde ya comenzaron algunos trabajos de fresado y reposición completa de la capa asfáltica.

Sin embargo, aunque el anuncio de obras genera algo de alivio, también deja claro que la solución definitiva todavía está lejos. Cárdenas reconoció que varios de los puntos más críticos, especialmente aquellos donde la vía presenta pérdida de bancada y fallas geológicas, no podrán ser intervenidos con los recursos actuales.

Uno de esos casos es el sector del Río Suárez, donde la erosión continúa amenazando la estabilidad del corredor. Según lo manifestado en las mesas técnicas, la magnitud del problema requeriría incluso estructuras tipo viaducto y recursos mucho mayores que deberán ser gestionados por el próximo Gobierno Nacional.

La situación de esta carretera ha sido denunciada durante meses por transportadores y comunidades, quienes incluso mantienen suspendido el cobro en algunos peajes como medida de presión para exigir soluciones reales. Los líderes aseguran que durante años se han recaudado millonarios recursos por concepto de peajes, pero las inversiones no se han reflejado en el estado de la vía.

El deterioro de la Ruta 45A no solo afecta el transporte de carga y pasajeros. También golpea directamente al turismo y la economía regional, especialmente en provincias como Guanentá y Comunera, donde se aproximan varias temporadas altas. Los mismos transportadores reconocen que las obras podrían generar nuevos trancones y restricciones de movilidad durante los próximos meses.

Además, distintos sectores han advertido que el mal estado de la carretera ha incrementado el riesgo de accidentes fatales. La Sociedad Santandereana de Ingenieros incluso solicitó intervención urgente en varios tramos por el avanzado deterioro de la vía y el alto índice de accidentalidad registrado en el corredor.

Aunque las obras ya comenzaron en algunos sectores y se extenderían hasta diciembre, los transportadores insisten en que esto apenas representa un primer paso para intentar recuperar una carretera que consideran abandonada desde hace años y cuya solución estructural continúa siendo una deuda pendiente del Estado colombiano.