El sueño de volver a ver aviones aterrizando en el aeródromo de Málaga parece estar cada vez más cerca. Después de años de espera, el proyecto avanza hacia una etapa que podría permitir la recuperación de la operación aérea en esta zona de García Rovira, con posibles conexiones que también beneficiarían a San Gil y Santander.
El alcalde de Málaga, Rubén Darío Moreno Méndez, aseguró que la administración municipal lleva desde enero de 2024 adelantando gestiones ante la Aerocivil y la Gobernación de Santander para sacar adelante la recuperación de esta infraestructura.
De acuerdo con el mandatario, la primera fase del proyecto ya está lista para iniciar el proceso de contratación, aunque será necesario que la Asamblea Departamental autorice una vigencia futura, debido a los tiempos estimados para la contratación y ejecución de las obras.
Esta primera intervención contempla trabajos fundamentales para recuperar las condiciones de seguridad del aeródromo. Entre ellos están el mejoramiento del cerramiento perimetral, la adecuación de las franjas de seguridad de la pista y diferentes obras de canalización de aguas, entre ellas las relacionadas con la quebrada Tajamar y las escorrentías provenientes de la zona urbana.
El alcalde explicó que, una vez cumplida esta etapa, llegará una segunda fase que estaría a cargo directamente de la Aerocivil, en la que se contempla intervenir la pista, ampliar su ancho en aproximadamente dos metros, realizar la reposición de la carpeta asfáltica y mejorar la señalización.
Con estas dos fases, según Moreno Méndez, se cumplirían los principales requerimientos establecidos para permitir nuevamente la operación aérea.
Una conexión que podría beneficiar a San Gil
El proyecto no solamente tiene los ojos puestos en Málaga.
Uno de los puntos que genera mayor expectativa en la región es la posibilidad de que la recuperación del aeródromo permita fortalecer una futura conexión entre Málaga, San Gil y Bucaramanga.
Según lo explicado por el alcalde, ya se han adelantado conversaciones con Satena, empresa que podría convertirse en una de las alternativas para operar desde esta zona.
La conexión tendría además una importancia estratégica para San Gil, pues permitiría integrar al municipio a una ruta aérea que podría facilitar los desplazamientos hacia Bucaramanga y, eventualmente, otros destinos.
Para una región donde las condiciones de las carreteras pueden verse afectadas por lluvias, derrumbes y emergencias, recuperar el transporte aéreo también representa una alternativa en materia de movilidad y atención de situaciones de salud.
Moreno Méndez destacó que actualmente un traslado aéreo medicalizado mediante helicóptero puede resultar costoso y difícil de conseguir. En ese escenario, contar nuevamente con vuelos comerciales o regionales podría convertirse en una alternativa más accesible.
Turismo y salud, entre las apuestas
El mandatario también planteó que la recuperación del aeródromo no debe verse únicamente como una obra de infraestructura.
La apuesta apunta a convertirlo en una puerta de entrada para quienes quieran conocer los municipios y atractivos turísticos de la provincia de García Rovira, facilitando la llegada de visitantes y generando nuevas posibilidades para el desarrollo económico de la región.
Además, recordó que Málaga tiene una importante historia vinculada con la aviación. En décadas anteriores llegó a contar con varios vuelos diarios y servicios de aerotaxi que conectaban a la población con otros lugares.
Por eso, para la administración municipal, recuperar esta infraestructura también significa retomar una tradición aérea que durante años hizo parte de la vida de Málaga.
El proyecto aún tiene un pendiente
Aunque el panorama genera expectativa, todavía existe una fase pendiente.
Se trata de la construcción de la plataforma y la terminal de pasajeros, correspondiente a una tercera etapa del proyecto, que todavía requiere la asignación de recursos.
Sin embargo, el alcalde insiste en que esto no impide avanzar con las dos primeras fases necesarias para recuperar la operación.
Mientras tanto, Málaga continúa esperando que los trámites permitan iniciar las obras este año. Si los tiempos previstos se cumplen, el municipio podría comenzar a dejar atrás años de inactividad aérea y abrir nuevamente una puerta de conexión para Santander, San Gil y toda García Rovira.
La pregunta que queda ahora sobre la mesa es inevitable: ¿volverán los vuelos a Málaga y será esta la oportunidad para que San Gil recupere también una conexión aérea con Bucaramanga?