Santander enfrenta una compleja situación por cuenta de la temporada invernal, que mantiene en alerta máxima a las autoridades debido a desbordamientos, deslizamientos y afectaciones en la movilidad.
El panorama ha encendido las alarmas en distintos municipios, donde los organismos de socorro permanecen en monitoreo constante.
Las lluvias de los últimos días han provocado múltiples emergencias, especialmente por el incremento del caudal de ríos y quebradas, así como por la caída de rocas y derrumbes en vías secundarias y terciarias. Estas condiciones han dificultado el tránsito y generado riesgos para las comunidades asentadas en zonas vulnerables.
De acuerdo con el más reciente balance de la Oficina de Gestión del Riesgo, se reportan afectaciones en municipios como San Vicente de Chucurí, Betulia y El Carmen de Chucurí, donde las lluvias han impactado tanto la infraestructura como las actividades productivas.
El director de la entidad Eduard Sánchez indicó que uno de los episodios más críticos se registró tras el desbordamiento del río Ture, que arrasó cerca de 100.000 truchas en Coromoro. Este hecho dejó a por lo menos 40 familias en una difícil situación económica, a la espera de ayudas institucionales para mitigar las pérdidas ocasionadas por la emergencia.
Asegura la administración departamental que el impacto económico también comienza a sentirse con fuerza en el sector rural. En zonas como Coromoro y su corregimiento de Cincelada se han reportado importantes pérdidas en cultivos, especialmente en la producción de trucha, afectando a decenas de familias que dependen de esta actividad.
Movilidad afectada consecuencia de las lluvias
En materia vial, las lluvias también han generado complicaciones en corredores estratégicos del departamento. En la vía que conecta a Bucaramanga con Bogotá, a la altura de Curití, se reportó la caída de rocas que obligó a restringir parcialmente el paso vehicular.
Situaciones similares se han presentado en la Transversal del Carare, donde equipos técnicos trabajan de manera intensiva para remover material y garantizar condiciones seguras para los viajeros. Estas afectaciones han generado retrasos y complicaciones en el transporte de carga y pasajeros.
Las autoridades mantienen especial vigilancia sobre varios afluentes que han incrementado significativamente su nivel. Entre ellos se encuentran los ríos río Lebrija, río Carare, río Cimitarra y río Rionegro, los cuales permanecen en alerta roja debido al riesgo de desbordamiento.
En total, al menos cuatro municipios se encuentran bajo alerta roja, mientras que otros ocho permanecen en alerta naranja, lo que refleja la magnitud de la emergencia. Ante este panorama, las autoridades han intensificado las acciones de prevención y respuesta en las zonas más vulnerables.
Adicionalmente, se anunció que a partir de las 6:00 de la mañana de este lunes se implementarán cierres parciales en la vía que comunica a Puente Nacional con San Gil, específicamente en el sector de El Terán, debido a trabajos de mantenimiento y reposición de la carpeta asfáltica.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía, especialmente a quienes se movilizan durante el plan retorno, para que se mantengan informados y acaten las recomendaciones del IDEAM y de los organismos de emergencia.
La prioridad es prevenir tragedias y reducir el impacto de una temporada invernal que continúa afectando gravemente a Santander.