Transversal del Carare

Tras 7 meses del colapso de la Transversal del Carare, se espera una solución definitiva para este corredor vial en Santander

La Procuraduría lideró una mesa de concertación para buscar soluciones a la crisis de la Transversal del Carare, afectada por un deslizamiento ocurrido en octubre de 2025 que destruyó varios tramos de la vía.

Suministrada por la comunidad Líderes comunitarios y alcaldías de la región han insistido en la necesidad de una solución definitiva

La Procuraduría General de la Nación lideró una mesa de concertación entre contratistas y el Ministerio de Transporte para avanzar en soluciones definitivas a la crisis que enfrenta la ruta nacional del Carare, también conocida como Transversal del Carare, vía que fue gravemente afectada por un desplazamiento en masa ocurrido el 25 de octubre de 2025.

El encuentro permitió establecer varios compromisos orientados a recuperar la movilidad y garantizar la conectividad en esta importante vía nacional que comunica a varias regiones de Santander y el Magdalena Medio.

La emergencia natural provocó el colapso de amplios tramos de la carretera y dejó a cientos de familias afectadas.

El Ministerio Público viene impulsando la habilitación temporal del tránsito vehicular en los municipios del sur de Santander, como Vélez, Cimitarra y Landázuri, zonas que han sufrido serias afectaciones económicas y sociales debido al cierre parcial de la Transversal del Carare.

Comerciantes, transportadores y productores agropecuarios han advertido durante meses sobre las dificultades para movilizar alimentos, ganado y productos del campo.

El día que todo cambió

La tragedia se registró en la madrugada del 25 de octubre de 2025, cuando un gigantesco movimiento de tierra transformó por completo el panorama de este corredor vial.

Lo que durante años fue una ruta estratégica para el transporte de carga y pasajeros terminó convertido en una extensa zona de grietas, hundimientos y deslizamientos.

Según los reportes entregados por las autoridades, de los 140 kilómetros que conforman la Transversal del Carare, al menos tres kilómetros colapsaron completamente.

El fenómeno generó profundos hundimientos de hasta 20 metros y afectó más de 600 hectáreas de terreno.

La emergencia también tuvo un fuerte impacto sobre las comunidades asentadas en el sector. Cerca de 100 familias resultaron damnificadas y siete viviendas quedaron destruidas en su totalidad.

Además, el deslizamiento arrasó con cultivos, provocó daños en la infraestructura rural e interrumpió servicios públicos esenciales para los habitantes de la zona.

Calamidad pública

Tras la magnitud de la tragedia, las autoridades declararon la calamidad pública tanto a nivel municipal como departamental con el fin de agilizar recursos y atender la emergencia humanitaria.

Desde entonces, líderes comunitarios y alcaldías de la región han insistido en la necesidad de una solución definitiva para recuperar la conectividad del corredor vial, considerado clave para la economía de Santander y el Magdalena Medio.