Un eventual paro indefinido podría presentarse en el sector educativo de Santander, luego de las advertencias del Sindicato de Educadores del departamento sobre una posible salida de más de 700 maestros de la planta oficial y el avance en el Congreso del proyecto de ley de bonos escolares.
El vocero sindical Mauricio Martínez manifestó su preocupación por los anuncios relacionados con una eventual reestructuración del personal docente debido a la reducción en el número de estudiantes matriculados.
“El gobierno de Santander nos anuncia que puede estar mandando a la calle a un poco más de 700 maestros, nos parece preocupante”, afirmó.
Desde la organización sindical señalaron que la disminución de la natalidad y de estudiantes no puede convertirse en argumento para recortar plazas docentes, sino en una oportunidad para mejorar la calidad educativa con grupos menos numerosos.
“Hoy estamos teniendo aulas en muchas partes que superan los 50 estudiantes y se vuelve normal cuando eso no debiera ser”, aseguró Martínez.
Agregó que la solución sería redistribuir la población estudiantil. “Lo que necesitamos es repartir mejor los niños que quedan, porque es innegable que la tasa de natalidad está descendiendo, pero eso no significa que sobren maestros”, sostuvo.
Reclamo por docentes provisionales
El sindicato también cuestionó las condiciones laborales de los docentes provisionales que, según indicaron, cumplen las mismas funciones con menos garantías.
“Nos parece preocupante también que tengan como esa categorización de maestros de primera y de segunda clase”, expresó el dirigente.
Añadió que esperan que se ponga en marcha un concurso para formalizar esas plazas antes de finalizar el actual gobierno departamental.
“Que se ejecute un concurso para incorporar a estos maestros y que queden en plenitud de derechos”, puntualizó.
Preocupación por proyecto de bonos escolares
A este panorama se suma la inquietud por el trámite legislativo de la propuesta conocida como bonos escolares, que permitiría entregar recursos públicos a las familias para que elijan instituciones educativas.
Martínez cuestionó la iniciativa y advirtió que podría afectar el fortalecimiento de la educación pública. “Eso no es más que quitarle el dinero a la oferta pública estatal y dárselo a operadores privados”, afirmó.
El dirigente sostuvo que el modelo podría generar riesgos similares a los denunciados en otros sectores. “No negamos que pueda existir la educación privada, pero que la pública la financie exclusivamente el Estado”, agregó.
El Sindicato de Educadores de Santander advirtió que, si avanzan simultáneamente la reducción de plazas docentes y el proyecto legislativo, podrían convocarse nuevas protestas.
“Estamos atentos y eso puede ser inclusive el detonante de si nos vemos obligados a tener que irnos incluso a un paro indefinido”, concluyó Martínez.
Por ahora, el gremio espera pronunciamientos oficiales sobre el futuro de la planta docente y el impacto que tendrían estas medidas en la educación del departamento.