Habitantes de los municipios de Onzaga y San Joaquín, en Santander, exigen acciones inmediatas ante el crítico estado de la vía que comunica a ambas poblaciones, al tener que atravesar la quebrada La Leona, vereda Santa Clara, donde aseguran que persiste un alto riesgo por las crecientes constantes y avalanchas.
La comunidad expresó su inconformidad por la falta de soluciones definitivas por parte de las autoridades y señaló que desde hace varios años persisten las afectaciones en la vía que conecta Onzaga y San Joaquín.
Según indicaron, por este corredor deben transitar diariamente comerciantes, conductores, pasajeros, estudiantes y ambulancias, quienes enfrentan dificultades de movilidad y condiciones que, advierten, representan riesgos para la seguridad de quienes dependen de esta carretera.
Vehículo del PAE quedó atrapado
En las últimas horas, un vehículo encargado del transporte del Programa de Alimentación Escolar (PAE) quedó atrapado en el paso afectado.
De acuerdo con la denuncia ciudadana, fue necesaria la intervención de una retroexcavadora para sacar el automotor, que quedó enterrado entre las piedras y las playas formadas por las fuertes lluvias, para garantizar la entrega de alimentos a los niños y niñas beneficiarios en las escuelas de estos municipios.
Los habitantes de Onzaga y San Joaquín hicieron un nuevo llamado a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Gobernación de Santander, Invías y los organismos de control para que atiendan la situación.
Entre las peticiones más urgentes están la construcción de un puente en el sector y una intervención definitiva de la carretera, con el fin de evitar que cada temporada de lluvias se repita la emergencia.
Según los denunciantes, la crisis vial en el paso de La Leona no es nueva: aseguran que desde hace al menos siete años se repiten cierres parciales, deslizamientos y otras afectaciones que mantienen en zozobra a miles de habitantes de esta provincia santandereana.
Este panorama coincide con reportes oficiales que advierten que al menos 19 municipios de Santander permanecen en alerta naranja por riesgo de deslizamientos, principalmente en zonas de ladera y corredores viales estratégicos. Las condiciones de saturación del suelo, sumadas a la persistencia de las lluvias, han incrementado el nivel de amenaza en varias localidades.
El director de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez, informó que entre los municipios más afectados se encuentran San Joaquín y Gámbita: "Ya se reportan impactos directos por las lluvias. En estas zonas, las autoridades han intensificado las acciones preventivas con el objetivo de mitigar riesgos y evitar afectaciones mayores a la población."