Los resultados de la Medición de Eficacia 2025 del Departamento Nacional de Planeación (DNP) provocaron la reacción de las alcaldías de San Gil y Charalá, luego de que ambos municipios obtuvieran calificaciones que, según sus administraciones, no reflejan el verdadero avance de sus Planes de Desarrollo.
La evaluación, que este año implementó una nueva metodología, mide el avance físico de las metas, la ejecución de proyectos y la consistencia de la información reportada por los municipios en tres plataformas nacionales.
En el caso de San Gil, el informe del DNP le asignó 5,6 puntos, ubicándolo en el puesto 31 entre los 87 municipios de Santander. Sin embargo, la administración municipal aseguró que durante 2025 alcanzó un 92 % de cumplimiento de las metas contempladas en su Plan de Desarrollo.
Según explicó la Alcaldía, la diferencia radica en la forma en que el DNP cruzó la información reportada. De los 192 registros cargados por el municipio, únicamente 10 pudieron ser relacionados entre las plataformas oficiales y, de estos, ocho aparecieron sin información sobre el avance físico, situación que redujo significativamente la calificación obtenida.
La administración también aclaró que el mismo informe del DNP evidencia una coincidencia del 98,2 % en la información financiera, por lo que insistió en que la baja puntuación no significa que el municipio solo haya ejecutado el 5,6 % de sus metas o de sus recursos.
Ante este panorama, la Alcaldía solicitó asistencia técnica al Departamento Nacional de Planeación para revisar los reportes, verificar la información registrada y realizar los ajustes que permitan reflejar con mayor precisión la gestión desarrollada.
La situación también generó inconformidad en Charalá, municipio que apareció con 0 puntos en la medición.
El alcalde Jorge Wilmar Vega Rojas afirmó que la calificación obedece a fallas en la migración de la información hacia las plataformas utilizadas por el DNP y no a un incumplimiento del Plan de Desarrollo.
El mandatario explicó que durante los últimos años el municipio ha mantenido una ejecución superior al 90 % de las metas previstas, respaldada —según indicó— por proyectos como mejoramiento de vivienda, construcción de parques, placas huella, escenarios deportivos, transporte escolar, alimentación escolar, obras de acueducto y alcantarillado, entre otras inversiones.
"Cumplimos con los reportes, pero la información no migró correctamente y eso hizo que el municipio apareciera con cero puntos", manifestó Vega Rojas, quien además pidió a la ciudadanía no dejarse llevar por interpretaciones que, según dijo, buscan desinformar sobre la gestión de la administración.
El alcalde anunció que ya fueron solicitadas mesas de trabajo con el DNP y el acompañamiento de la Federación Nacional de Municipios, con el propósito de revisar la información reportada y corregir la evaluación.
Aunque la medición también dejó municipios con resultados destacados en Santander, la polémica se concentra hoy en San Gil y Charalá, cuyas administraciones coinciden en que la nueva metodología del DNP y las inconsistencias en el cruce de información afectaron sus calificaciones. Ambas esperan que la revisión técnica permita actualizar los resultados y que estos reflejen el avance real de los proyectos ejecutados durante la vigencia 2025.