En la vereda el Hatillo, del municipio de Ocamonte, Santander, una iniciativa comunitaria busca hacer realidad el sueño de una familia que necesita una vivienda digna para continuar adelante.
Se trata de Martha Cecilia Lozano, quien desde hace aproximadamente 12 años dedica gran parte de su vida al cuidado de su madre, Hermencia, de 74 años, quien permanece postrada en cama debido a una condición de salud que limita su movilidad.
Ante esta situación, Daniel Durán, director de un proyecto social independiente y sin ánimo de lucro, decidió liderar la construcción de una vivienda que permita a Martha vivir junto a su madre y su hija en mejores condiciones.
El proyecto, denominado “Una casita llena de esperanza”, comenzó el pasado 10 de agosto y, en apenas 15 días de trabajo, logró avanzar significativamente gracias al respaldo de habitantes de la zona, amigos y personas que desde diferentes lugares han aportado recursos, materiales, transporte y mano de obra.
Sin embargo, la vivienda todavía necesita varios elementos para poder ser habitada. Entre las principales necesidades están la instalación eléctrica, los baños y el piso. De acuerdo con Daniel Durán, se requieren aproximadamente 5 millones de pesos para completar estos trabajos.
La solidaridad ya empieza a hacerse sentir. Incluso durante la entrevista, una persona se comunicó para ofrecer mano de obra y algunos materiales para la parte eléctrica.
El acceso también ha representado un desafío. Aunque hasta el sector se puede llegar en carro o motocicleta, desde allí hay aproximadamente un kilómetro de camino de herradura hasta la vivienda. Por eso, los materiales han tenido que ser transportados en animales, vehículos y, en algunos casos, incluso cargados por los propios voluntarios.
La familia también enfrenta dificultades económicas. Martha explica que su principal ocupación es cuidar a su madre, lo que le impide salir regularmente a trabajar. Además, deben asumir gastos relacionados con los medicamentos y cuidados que requiere Hermencia.
Por eso, el llamado es a personas de Ocamonte, Santander y diferentes lugares del país que quieran sumarse a esta causa, ya sea con dinero, materiales o mano de obra.
También existe la necesidad de conseguir una camilla con ruedas y un colchón adecuado, elementos que permitirían facilitar el traslado de Hermencia dentro de la vivienda y llevarla hasta el corredor que fue construido pensando precisamente en que pueda salir a tomar el sol.
Quienes quieran conocer el proyecto, revisar las cotizaciones o realizar algún aporte pueden comunicarse directamente con Daniel Durán al 310 670 4109, número habilitado también para recibir mensajes por WhatsApp.
La invitación es a convertir la solidaridad en acciones concretas y ayudar a que esta familia pueda terminar su “casita llena de esperanza”.