Girón

Buscando apartamento casi cae en una estafa: descubren red que estaría usando anuncios de arriendo para engañar en Girón

Una mujer estuvo a punto de perder dinero tras contactar a una supuesta propietaria de un apartamento en arriendo publicado en redes sociales. La insistencia para recibir una consignación, las excusas para no mostrar el inmueble y la verificación realizada con una inmobiliaria permitieron descubrir el posible fraude. Expertos advierten sobre las señales de alerta y recomiendan nunca entregar dinero antes de visitar la propiedad y verificar la información por canales oficiales.

Gémini La insistencia de la supuesta propietaria para recibir una consignación despertó sospechas en la víctima, quien decidió verificar la información con la inmobiliaria y descubrió que el apartamento ya había sido arrendado y que ningún pago debía realizarse a cuentas personales.

Lo que parecía ser la oportunidad perfecta para encontrar vivienda terminó convirtiéndose en una alerta sobre una modalidad de estafa que estaría afectando a personas que buscan apartamentos en arriendo a través de redes sociales en el área metropolitana de Bucaramanga.

Para proteger su identidad, la afectada será identificada como Lorena, quien relató que encontró en Facebook Marketplace un apartamento ubicado en Girón que también aparecía publicado por una inmobiliaria. La aparente propietaria le envió fotografías, videos y le ofreció condiciones mucho más flexibles que las habituales en el mercado.

Según cuenta, la mujer le aseguró que vivía en Barrancabermeja y que, para evitar desplazamientos innecesarios, necesitaba una señal económica de 200 mil pesos para "asegurar el negocio" antes de viajar a firmar el contrato.

"Me pareció extraño que en menos de quince minutos me escribiera varias veces preguntando por la consignación. Justo antes de enviar el dinero decidí llamar a la inmobiliaria y ahí me informaron que el apartamento ya estaba arrendado y que cualquier pago debía hacerse directamente a sus cuentas", explicó.

Tras confrontar a la supuesta propietaria, esta argumentó que la inmobiliaria estaba molesta porque ella había cancelado el contrato de intermediación y hasta envió una fotografía de su cédula para intentar generar confianza. Sin embargo, Lorena decidió no realizar ninguna transferencia.

La situación tomó un giro aún más preocupante cuando acudió personalmente al inmueble. Allí vecinos le confirmaron que la verdadera propietaria tenía otro nombre y que durante el mismo día ya habían llegado varias personas con exactamente la misma historia.

Días después, la mujer encontró otro apartamento en condiciones similares. En esta ocasión le solicitaron dinero para contratar supuestamente a un abogado que le mostraría el inmueble. Cuando exigió realizar el pago directamente a la inmobiliaria, la comunicación se cortó de inmediato.

Expertos advierten sobre señales de alerta

Ante este tipo de situaciones, Nicolás Carvajal, asistente de gerencia de Inmobiliaria Guanentá, recomendó desconfiar de cualquier persona que solicite anticipos económicos antes de visitar el inmueble o sin que exista un proceso formal.

El directivo explicó que las inmobiliarias serias permiten conocer los inmuebles de manera presencial antes de iniciar cualquier trámite y que no cobran por mostrar apartamentos o casas disponibles.

"Si una persona está interesada en un inmueble, debe acercarse a la inmobiliaria, verificar la información y realizar todo el proceso de manera formal. Nosotros no cobramos por mostrar propiedades ni exigimos consignaciones previas para separar un apartamento", indicó.

Asimismo, recordó que las inmobiliarias verifican la titularidad de los propietarios mediante certificados de libertad y tradición, lo que brinda mayor seguridad tanto a arrendadores como a arrendatarios.

Recomendaciones para evitar estafas

Los expertos recomiendan:

  • Verificar siempre si el inmueble está publicado por una inmobiliaria formal.
  • Nunca consignar dinero sin haber visitado previamente la propiedad.
  • Desconfiar de propietarios que afirman vivir en otra ciudad y ponen excusas para no mostrar el inmueble.
  • Confirmar la identidad del propietario y la existencia real del inmueble.
  • Evitar pagos por supuestos abogados, intermediarios o apartados.
  • Realizar cualquier transacción únicamente a través de canales oficiales.

Lorena asegura que la experiencia le dejó una importante lección: "Cuando algo parece demasiado fácil o demasiado bueno, hay que desconfiar. Si no hubiera llamado a la inmobiliaria, seguramente habría perdido mi dinero".

Las autoridades reiteran el llamado a denunciar cualquier intento de estafa y recuerdan a los ciudadanos extremar las precauciones al realizar negocios a través de redes sociales.