Incendios forestales

Incendio pone en alerta a Santander: páramo de Coromoro está en riesgo

Las llamas destruyeron más de 400 hectáreas de páramo en Coromoro y amenazan las fuentes del río Fonce.

Fotos suministradas por la comunidad La falta de lluvias y la sequedad del terreno han dificultado el control del incendio, que aún no está completamente apagado.

Un incendio forestal que afecta una zona de páramo en jurisdicción de Coromoro (Santander), en límites con Boyacá, volvió a tomar fuerza, luego de que las autoridades habían reportado un control cercano al 90 % de la emergencia.

De acuerdo con el reporte entregado por la Administración Municipal, las llamas han afectado más de 400 hectáreas de este ecosistema estratégico, ubicado en una zona de importancia para las fuentes que alimentan la cuenca del río Fonce.

La ausencia de lluvias en la parte alta y las condiciones de sequedad del terreno estarían dificultando las labores de control. El alcalde de Coromoro, Rodolfo Sánchez, explicó que aunque el fuego avanza con menor velocidad al encontrarse en sectores de vegetación más densa, la emergencia todavía no ha sido completamente controlada.

“Como no ha llovido y está bastante reseco, el incendio continúa un poco lento porque ya está en zona de capote de montaña, entonces avanza más lentamente, pero continúa”, explicó el mandatario.

La dificultad está en el acceso

Uno de los principales obstáculos para combatir el incendio es la distancia y complejidad del terreno.

Desde Coromoro, los vehículos pueden avanzar aproximadamente una hora y media hasta el punto donde deben continuar a pie. Desde allí, según explicó el alcalde, todavía son necesarias cerca de cuatro horas de caminata para llegar hasta el frente del incendio.

Esta situación ha dificultado la llegada de suficientes unidades de emergencia.

Los primeros bomberos que ingresaron a la zona encontraron condiciones complejas y regresaron para solicitar apoyo. Posteriormente se enviaron comisiones de la comunidad para verificar la situación, pero el personal disponible resultó insuficiente frente a la extensión del área afectada.

La Administración Municipal ha buscado apoyo de los cuerpos de bomberos de Valle de San José, Ocamonte y Barichara, además de la Defensa Civil. Sin embargo, la mayoría de estos organismos funcionan con personal voluntario, lo que dificulta una movilización inmediata.

También se ha planteado la posibilidad de contar con aproximadamente 10 personas para reforzar las labores de control en la zona.

Buscan llevar equipos para combatir el fuego

Otro de los problemas identificados es la necesidad de contar con equipos adecuados para transportar y bombear agua.

Según el alcalde, quienes han ingresado inicialmente han llevado pocos equipos debido a las condiciones de acceso. Sin embargo, después de conocer con mayor precisión la magnitud de la emergencia, se estaría preparando un desplazamiento con herramientas y equipos suficientes para permanecer durante más tiempo en el área.

La Administración Municipal también solicitó apoyo para realizar un posible transporte aéreo del personal, con el propósito de reducir los tiempos de desplazamiento y permitir que los organismos de emergencia lleguen directamente a un punto cercano al incendio.

No obstante, de acuerdo con Sánchez, los helicópteros disponibles estarían atendiendo otras emergencias, por lo que inicialmente se deberán agotar las capacidades locales antes de solicitar un apoyo de mayor nivel.

Preocupación por las fuentes que alimentan el río Fonce

Más allá de las hectáreas afectadas, la preocupación se concentra en las consecuencias que el incendio pueda generar sobre un ecosistema de páramo.

El alcalde explicó que buena parte de la vegetación afectada corresponde a coberturas bajas propias de estas zonas altas. Sin embargo, advirtió que la pérdida de cobertura vegetal deja el suelo expuesto a la radiación solar y puede generar impactos sobre el ecosistema.

La zona tiene además una importancia particular por encontrarse en el área donde nacen o se alimentan fuentes relacionadas con la cuenca del río Fonce, uno de los principales sistemas hídricos de la región de Guanentá.

Sánchez manifestó su expectativa de que la afectación sobre la reserva hídrica no sea mayor, teniendo en cuenta que todavía existen sectores de montaña con vegetación conservada.

Sin embargo, será necesario realizar una evaluación posterior para determinar las consecuencias reales del incendio sobre el suelo, la cobertura vegetal y el recurso hídrico.

¿Cómo comenzó el incendio?

Sobre el origen de las llamas, el alcalde sostuvo que existen indicios sobre el lugar donde habría comenzado el incendio, pero aclaró que todavía no se ha establecido quién lo provocó ni con qué intención.

Sánchez descartó como explicación la posibilidad de que el fuego se haya generado simplemente por la exposición de una piedra o un vidrio al sol y señaló que, según su apreciación, se trataría de una acción humana.

No obstante, será la investigación correspondiente la que deberá determinar las circunstancias en las que comenzó la emergencia y si existió alguna conducta intencional o accidental.

Llamado a no realizar quemas

Ante la emergencia, la Administración Municipal reiteró el llamado a la comunidad para evitar fogatas, quemas de rastrojos, basura o vegetación, especialmente durante las actuales condiciones de sequedad.

El alcalde recordó que Coromoro lleva más de 30 años promoviendo una cultura de prevención frente a las quemas agrícolas y forestales, y pidió mantener esas prácticas.

Explicó que incluso una quema aparentemente controlada puede terminar extendiéndose cuando existen condiciones de sequedad, viento y material vegetal disponible.

Además, destacó que los residuos vegetales cumplen una función importante en el suelo cuando se degradan naturalmente, porque contribuyen a su fertilidad y recuperación.

Mientras continúan las gestiones para reforzar el personal y los equipos en la zona, la emergencia mantiene la atención de las autoridades de Coromoro y Santander, debido a la extensión del área afectada y a la importancia ambiental de este territorio.

Por ahora, el fuego continúa siendo una amenaza para un ecosistema estratégico, mientras los organismos de emergencia buscan nuevamente avanzar hacia un control total del incendio.