VIA BOGOTA

Vía Bucaramanga-San Gil: ingenieros santandereanos piden intervención urgente por riesgo de colapso

El gremio advirtió que se requieren obras inmediatas para frenar el deterioro de la vía y garantizar la movilidad en este corredor estratégico.

Captura video Transportadores Sociedad Santandereana de Ingenieros insiste en una intervención urgente en la vía Bucaramanga–San Gil.

La creciente emergencia que afecta la vía nacional entre Bucaramanga y San Gil motivó un nuevo pronunciamiento de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, organización que solicitó al Gobierno Nacional adoptar medidas extraordinarias para evitar que el deterioro del corredor vial continúe avanzando.

El gremio advirtió que la situación en el sector de Pescadero requiere una respuesta inmediata para impedir consecuencias mayores sobre una de las principales rutas de conexión del oriente colombiano.

La preocupación se concentra en el kilómetro 58 de la Ruta Nacional 45A, donde el proceso de socavación provocado por el río Chicamocha ha comprometido la estabilidad de la banca.

¿Por qué hay preocupación entre el gremio de Ingenieros?

Según los ingenieros, el avance de la erosión representa un riesgo para la movilidad regional y hace indispensable la ejecución de obras de emergencia mientras se diseña una solución definitiva que garantice la recuperación del tramo afectado.

Mediante un comunicado dirigido a entidades del orden nacional, entre ellas el Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Sociedad Santandereana de Ingenieros planteó la necesidad de actuar de manera prioritaria para preservar la conectividad entre Bucaramanga, Bogotá y otros departamentos que dependen de este corredor estratégico.

Como parte de sus recomendaciones, el gremio propuso declarar la urgencia manifiesta, figura administrativa que permitiría agilizar la contratación de una empresa especializada para ejecutar trabajos de estabilización en el menor tiempo posible. A juicio de la organización, este mecanismo facilitaría la implementación de acciones inmediatas destinadas a proteger la banca que aún permanece en pie y evitar un colapso total de la carretera.

Los ingenieros también señalaron que la solución no debe limitarse únicamente a reforzar la estructura vial. Consideran indispensable desarrollar obras orientadas a modificar y controlar el comportamiento del cauce principal del río Chicamocha, responsable del proceso de socavación que continúa debilitando el terreno sobre el cual se soporta la vía.

Entre las alternativas planteadas por el gremio figura la participación del Batallón de Ingenieros Militares, así como el apoyo de empresas dedicadas a la explotación de materiales granulares en la zona. Según explicaron, estas entidades cuentan con maquinaria y experiencia que podrían contribuir a ejecutar labores de protección sobre la margen del río mientras se desarrollan las obras definitivas.

Las solicitudes de la Sociedad Santandereana de Ingenieros coinciden con el reciente llamado realizado por la Gobernación de Santander al Gobierno Nacional. La administración departamental también pidió al Instituto Nacional de Vías y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres intervenir de forma urgente el sector de Pescadero para impedir que la emergencia derive en el cierre total de la carretera.

Gobernador de Santander solicitó intervención del Invias

El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, reiteró que el deterioro de la banca continúa avanzando y advirtió que el desprendimiento progresivo del terreno podría ocasionar el colapso de este tramo de la Ruta 45A. El mandatario insistió en que la situación exige una respuesta inmediata por parte de las autoridades nacionales, debido a la importancia estratégica de este corredor para la movilidad del departamento.

La preocupación de las autoridades aumentó tras la difusión de nuevos videos registrados por habitantes y conductores que transitan diariamente por la zona. En las grabaciones se observa cómo las grietas sobre la superficie del pavimento continúan extendiéndose, generando incertidumbre acerca de la estabilidad de la carretera y aumentando el riesgo para quienes utilizan esta conexión vial.

La vía Bucaramanga-San Gil constituye uno de los corredores más importantes del oriente colombiano, ya que facilita el transporte de pasajeros y mercancías entre Santander, el centro del país y otras regiones.

Un eventual cierre tendría efectos significativos sobre la economía regional, además de obligar a implementar rutas alternas con mayores tiempos de desplazamiento y costos logísticos.

Mientras continúan las labores de monitoreo en el sector afectado, diferentes sectores insisten en que las acciones preventivas no pueden seguir aplazándose. Tanto las autoridades departamentales como los representantes del gremio de ingenieros consideran que una intervención temprana permitirá reducir el riesgo de una emergencia de mayores proporciones y garantizar la seguridad de los miles de usuarios que diariamente recorren este tramo.

Transportadores los más afectados con el deterioro de la vía

La expectativa ahora está puesta en la respuesta que adopten las entidades nacionales frente a las solicitudes formuladas desde Santander.

La declaratoria de urgencia manifiesta, la ejecución de obras provisionales y la definición de una solución estructural aparecen como las principales alternativas planteadas para preservar la conectividad del corredor Bucaramanga-San Gil y evitar que el avance de la erosión termine ocasionando la pérdida de una de las vías más importantes del país.