Girón

29 veredas de Girón ahora tienen mejores vías: la maquinaria amarilla llegó para atender puntos críticos

Girón intervino más de 30 puntos rurales con maquinaria amarilla para recuperar caminos veredales, mejorar la movilidad campesina y facilitar acceso a mercados, salud, educación e insumos.

Alcaldía de Girón La maquinaria amarilla dispuesta por la administración municipal ha entrado a más de 30 puntos de la zona rural del municipio.

En Girón, salir de las veredas y llegar al casco urbano no siempre es cuestión de distancia, sino de si la vía ‘aguanta’.

Cuando llueve, un derrumbe, un paso sin cuneta o una loma sin afirmado puede significar cosechas que no salen, citas médicas que se pierden y estudiantes que no llegan.

Por eso, la recuperación de los caminos veredales se ha convertido en una demanda central para sostener la vida en el campo.

En los últimos meses, la maquinaria amarilla dispuesta por la administración municipal ha entrado a más de 30 puntos de la zona rural del municipio.

Los trabajos, según reportó la Alcaldía, incluyen nivelación y conformación de banca, recuperación de superficie y corrección de puntos críticos en los corredores que comunican a las veredas con el casco urbano.

Movilidad y desarrollo

Hablar de vías terciarias en Girón es hablar de productividad.

Sin conectividad no hay cadena de comercialización estable para el campesino, ni acceso oportuno a insumos, salud o educación.

Una vía en mal estado encarece el transporte, daña los vehículos de carga liviana y obliga a los productores a vender a intermediarios a menor precio.

El mantenimiento vial, aunque básico, es la infraestructura más determinante para evitar el aislamiento.

No se trata solo de que los carros pasen, sino de que el campo pueda competir y permanecer habitado.

Las intervenciones se han concentrado en Altos de Llano Grande, El Alto de la Aldea, Pantano, Ángulo, Guaimaral, Cedro, Boca de Monte, Cerrezuela, El Recreo, San Rafael, Parroquia, Cabaña Baja y Alta, Altamira, Motoso, Acapulco, Potrero Cerrado, Chocoita, Palogordo, Nazareth, El Pilón, Llanadas, Palmas, Corregidor, Llanogrande, Soracá, Chocoa, Bocas y Parcelación El Cedro, entre otros.

Son corredores que durante años fueron atendidos de forma intermitente y que hoy acumulan un desgaste importante.

El reto después de la máquina

El paso de la maquinaria alivia, pero no resuelve de fondo.

El desafío para Girón, como para la mayoría de los municipios con una amplia ruralidad, es pasar del mantenimiento reactivo a un plan de conservación vial con drenajes, cuneteo y atención permanente.