La emergencia vial registrada en el sector de Pescadero continúa generando consecuencias para la movilidad y la economía de Santander.
Ya son más de 15 días desde que se restringió el paso por uno de los carriles de la vía que comunica a Bucaramanga con Bogotá, una situación que mantiene limitada la circulación de vehículos de carga.
La afectación se originó tras la pérdida de parte de la banca vial debido a la fuerza del río Chicamocha, lo que obligó a las autoridades a implementar medidas preventivas para evitar mayores riesgos en este corredor estratégico del país.
Aunque la vía permanece habilitada parcialmente para algunos automotores, los vehículos de carga pesada continúan sin poder transitar por este punto, generando dificultades para transportadores, comerciantes y empresarios que dependen de esta ruta para sus actividades diarias.
El paso de los días ha aumentado la preocupación entre los sectores productivos de Santander, que advierten que la restricción ya empieza a reflejarse en la dinámica comercial y en el transporte de mercancías hacia diferentes zonas del territorio nacional.
Preocupación de los comerciantes
Uno de los sectores más golpeados es el comercio ubicado en inmediaciones de la carretera, donde propietarios de restaurantes, establecimientos de servicio, montallantas, lavaderos y pequeños negocios aseguran que la reducción del flujo vehicular ha disminuido considerablemente sus ingresos.
Transportadores y empresarios también han señalado que los recorridos se han vuelto más complejos debido a las rutas alternas que deben tomar, incrementando los tiempos de desplazamiento y generando mayores gastos en combustible, operación y mantenimiento de los vehículos.
La situación preocupa especialmente a quienes movilizan productos hacia otras regiones del país, pues los retrasos en la cadena logística podrían ocasionar dificultades en la entrega de mercancías y afectar diferentes actividades económicas.
¿Qué advierten los gremios?
Los gremios han advertido que, mientras permanezca la restricción, aumentan los riesgos de que continúen las pérdidas económicas para los sectores que dependen directamente de la conexión entre Santander y el centro del país.
Ante este panorama, representantes del comercio y del transporte solicitaron al Gobierno Nacional y a las entidades encargadas de la infraestructura vial avanzar con mayor rapidez en las intervenciones necesarias para recuperar la movilidad en la zona.
¿Qué espera la comunidad de la zona?
La comunidad espera que las obras de atención a la emergencia permitan restablecer el tránsito normal por este corredor, considerado fundamental para el intercambio comercial y la conectividad entre Bucaramanga y Bogotá.
Mientras avanzan las labores para superar la afectación, los usuarios de la vía permanecen atentos a las decisiones de las autoridades y a los anuncios sobre la evolución de los trabajos en el sector de Pescadero.
La recuperación de este tramo se mantiene como una prioridad para los sectores económicos de Santander, que buscan evitar que una prolongación de la restricción continúe afectando el empleo, el comercio y la actividad productiva del departamento.