Ayudas humanitarias

¿Dónde donar en Santander? Estos son los puntos para ayudar a damnificados del terremoto

Conozca los puntos habilitados en Santander para entregar alimentos, agua, cobijas y otras ayudas destinadas a los damnificados del terremoto.

LA FM Ciudadanos llevan alimentos y artículos de primera necesidad para familias afectadas por el terremoto

La tragedia provocada por el terremoto que sacudió al occidente del país también despertó una ola de solidaridad en Bucaramanga y los municipios del área metropolitana.

Desde diferentes sectores, ciudadanos han comenzado a llegar a los nueve puntos habilitados para entregar alimentos, elementos de aseo y artículos de primera necesidad que serán enviados a las familias afectadas por la emergencia.

Comunidad aporta ayudas humanitarias

La respuesta ciudadana comenzó a sentirse desde las primeras horas de la jornada. Algunos llegan con bolsas de mercado, otros con pañales, cobijas, productos de higiene o alimentos para niños. Son aportes diferentes, pero todos tienen un mismo propósito: ayudar a quienes perdieron parte de sus pertenencias y hoy enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas.

Entre quienes decidieron no quedarse de brazos cruzados está Juan Manuel Galvis, habitante de Piedecuesta. Después de conocer los lugares habilitados para recibir las donaciones, tomó algunos elementos y se desplazó hasta Bucaramanga para entregarlos. Su decisión, asegura, nació de la necesidad de aportar en medio de una emergencia que golpeó a miles de familias.

Su gesto se suma al de cientos de personas que, aunque no tienen familiares ni conocidos en las zonas afectadas, decidieron involucrarse. Para muchos, la ayuda no tiene que ser grande para ser importante: un paquete de alimentos, una cobija o unos productos de aseo pueden representar un alivio para una familia que lo perdió prácticamente todo.

La solidaridad también se organizó alrededor de quienes conocen de cerca las necesidades de los niños. Un grupo de padres de familia de pacientes de la fonoaudióloga pediátrica Joselin García decidió reunirse para recolectar artículos destinados especialmente a bebés, niños y madres que podrían estar enfrentando mayores dificultades después del terremoto.

Entre los elementos reunidos están pañales, medicamentos, pañitos húmedos, cremas antipañalitis y champú. La iniciativa surgió de la preocupación por los más pequeños y de la experiencia que este grupo ya había tenido durante una emergencia anterior, cuando también se organizaron para recolectar ayudas.

Ahora esa cadena de apoyo vuelve a activarse. Lo que comenzó como una iniciativa de un grupo de personas terminó convirtiéndose en una nueva oportunidad para demostrar que la solidaridad puede multiplicarse cuando existe organización y voluntad de ayudar.

¿Qué se necesita?

Los puntos de recolección continúan recibiendo alimentos no perecederos, agua, productos de higiene, pañales, cobijas, colchonetas y otros elementos esenciales. También se ha solicitado apoyo con alimentos para mascotas, teniendo en cuenta que muchas familias afectadas deben enfrentar la emergencia junto a sus animales de compañía.

La recomendación para quienes quieran aportar es priorizar productos que realmente puedan ser utilizados por las comunidades afectadas y que se encuentren en buenas condiciones. La intención es que las donaciones puedan ser clasificadas y trasladadas posteriormente hacia los lugares donde existe mayor necesidad.

La respuesta de los santandereanos demuestra que, frente a una tragedia que dejó dolor, incertidumbre y pérdidas, también puede aparecer una fuerza capaz de unir a comunidades enteras. Desde Piedecuesta, Bucaramanga, Floridablanca, Girón y otros municipios, ciudadanos están demostrando que no es necesario conocer a una persona para tenderle la mano.

La campaña de recolección continúa

La campaña continúa y la invitación es a quienes tengan la posibilidad de aportar para que se acerquen a los puntos habilitados. Puede ser un alimento, un paquete de pañales, una cobija, un producto de aseo o cualquier otro elemento incluido entre las necesidades de las familias damnificadas.

Porque detrás de cada donación no hay solamente un producto: hay una persona que decidió compartir lo que tiene con alguien que hoy lo necesita. Y en medio de la emergencia, esa cadena de solidaridad que comenzó a crecer en Santander puede convertirse en una ayuda concreta para quienes buscan recuperar poco a poco la normalidad después del terremoto.