Alerta hospitalaria

Las deudas 'asfixian' el sistema de salud; en riesgo la atención para 170 mil usuarios en Santander

El ISABU reporta obligaciones pendientes por más de $37.000 millones y confirmó la suspensión de 37 cirugías programadas.

Alcaldía de Bucaramanga La deuda de las EPS tiene en riesgo la atención de por lo menos 170 mil personas en Santander

Los servicios médicos y atención de pacientes en Santander están en grave riesgo de afectarse, ante la elevada deuda de las EPS, la cual llega al billón de pesos y por la cual nadie responde.

Es una crisis financiera del sistema de salud en Santander que continúa agravándose por las deudas que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) mantienen con los hospitales públicos del departamento. Según representantes del sector, las obligaciones acumuladas se acercan al billón de pesos, una situación que amenaza la continuidad de algunos servicios médicos y afecta la atención de miles de pacientes.

De igual forma, hay 11 hospitales que analizan la posibilidad de suspender servicios, ante la imposibilidad de continuar ofreciendo servicios médicos.

La alerta fue reiterada por Julián Mauricio Pedraza Santa María, vicepresidente de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Empresas Sociales del Estado y Hospitales Públicos, quien manifestó su preocupación por el incremento de las deudas y las dificultades que enfrentan las instituciones para garantizar la prestación de los servicios.

El dirigente señaló que las demoras en los giros, los cambios en las políticas de las EPS y las dificultades en los procesos de contratación están aumentando la presión financiera sobre los hospitales.

Ante este panorama, hizo un llamado para fortalecer el diálogo entre las instituciones públicas y privadas, con el propósito de buscar soluciones conjuntas que permitan garantizar la atención de los usuarios.

Isabu reporta deudas por más de $37.000 millones

Una de las instituciones afectadas es el Instituto de Salud de Bucaramanga (Isabu), cuyo gerente, Hernán Zárate, confirmó que las EPS le adeudan cerca de 37.000 millones de pesos.

El funcionario explicó que durante los últimos dos meses se han presentado retrasos en el traslado de recursos, dificultades en la contratación y problemas relacionados con el reconocimiento del incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), mecanismo mediante el cual se financia la atención en salud de los afiliados.

Según el funcionario, para 2026 el incremento de la UPC corresponde al 16,4 %. Sin embargo, indicó que existen dificultades para completar los contratos con dos EPS, debido a que no se han incorporado plenamente esos ajustes en las condiciones contractuales.

El gerente advirtió que esta situación compromete la capacidad de respuesta de la institución y puede afectar procedimientos médicos, consultas especializadas y tratamientos que requieren continuidad.

Suspendieron 37 cirugías programadas

Una de las consecuencias de la crisis ya se refleja en la programación quirúrgica del ISABU. Hernán Zárate informó que durante la semana de sus declaraciones estaban previstas más de 37 cirugías para usuarios de la Nueva EPS, procedimientos que tuvieron que ser suspendidos.

El funcionario explicó que el problema no se limita a las cuentas pendientes entre las entidades, sino que repercute directamente en los pacientes que esperan una intervención o necesitan continuar con sus tratamientos.

El Isabu atiende a más de 60.000 afiliados de la Nueva EPS en Bucaramanga, a través del Hospital Local del Norte y de los diferentes centros de salud de la institución.

Zárate señaló que las dificultades financieras pueden generar interrupciones en la atención y afectar especialmente a quienes requieren procedimientos programados o consultas con especialistas.

Once hospitales estudian suspender servicios

La preocupación se extiende a otras instituciones públicas de Santander. De acuerdo con el gerente del Isabu, la situación fue analizada con 11 gerentes de hospitales del departamento quienes se reunieron para analizar la situación financiera y las posibles medidas que tendrían que adoptar ante la falta de recursos.

Según lo expuesto por el funcionario, varios hospitales han manifestado que estudian la posibilidad de suspender servicios a los afiliados de la Nueva EPS si no se resuelven las dificultades económicas.

Zárate advirtió que una eventual interrupción podría tener un impacto considerable en la población. Explicó que el ISABU también atiende usuarios del régimen subsidiado afiliados a otras EPS, entre ellas Nueva EPS, Ecosalud y Sanitas.

En ese contexto, indicó que una eventual suspensión de servicios podría perjudicar a más de 170.000 usuarios atendidos por la institución en el marco de sus servicios a las diferentes entidades aseguradoras.

Ante estas dificultades financieras, el gerente del Isabu hizo un llamado a las EPS, al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud para que intervengan y faciliten soluciones que permitan normalizar el flujo de recursos hacia los hospitales.

El funcionario insistió en que la prioridad debe ser evitar que las dificultades administrativas y financieras terminen afectando a los pacientes.

Mientras las deudas acosan al sistema de salud, las instituciones públicas de Santander luchan por mantener sus servicios, cumplir con los procedimientos médicos programados y garantizar la atención de la población.