La preocupación crece entre los habitantes de la ribera del río Lebrija por la reciente mortandad de peces. En videos difundidos en redes sociales, la comunidad denuncia un grave impacto ambiental y señala como posible causa la represa de Bocas.
"Este es el río Lebrija, mire la mortandad de pescado que hubo, por la famosa represa de Bocas, mire como están los animales, la pescadera, nadie hace nada, eso si, nadie, mire como acaban con el río Lebrija. Este es el río Lebrija, nadie hace nada, nadie dice nada, nadie hace nada para mejorar, para no matar los pescaditos, acaban con la naturaleza, mire como están los animales muertos, por la famosa represa de Bocas".
La cuenca del río Lebrija y su importancia estratégica
La cuenca del río Lebrija cubre cerca del 60% de toda la población de Santander y presta importantes servicios ambientales según la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB.
Su recorrido incluye el área metropolitana de Bucaramanga, lo que significa que más del 90% de la población dentro de la jurisdicción de la CDMB se encuentra en esta cuenca hidrográfica.
Esta cuenca está conformada por seis grandes unidades hidrográficas: Alto Lebrija, Medio Lebrija, Cachira Sur, Bajo Lebrija, los afluentes directos del río Lebrija y el río de Oro, uno de los más importantes, ya que de él se derivan más del 80% de la fuente hídrica utilizada para el consumo de agua de la ciudad.
Además, por la ubicación de su cuenca a uno 4.400 metros de altura, forma la divisoria de aguas hacia el Catatumbo, Arauca y Orinoco, consolidándose como una unidad hidrográfica estratégica para Colombia.
Impacto ambiental
La CDMB, ha acompañado históricamente los procesos de desembalse controlado de la represa de Bocas, operada por la Electrificadora de Santander, ESSA, como parte del Plan de Manejo Ambiental que busca proteger la calidad del agua y la fauna acuática.
A pesar de estas medidas, las comunidades sostienen que la situación del río Lebrija no es reciente. Informes de la CDMB advierten que el río recibe históricamente aguas residuales del área metropolitana de Bucaramanga, deteriorando su calidad y afectando la pesca artesanal.
Expertos aseguran que fenómenos como la disminución del caudal, el aumento de la temperatura del agua y la acumulación de desechos orgánicos y químicos contribuyen al impacto ambiental, poniendo en riesgo la biodiversidad del río Lebrija.
La comunidad insiste en la necesidad de respuestas concretas y la implementación de acciones efectivas que eviten que este importante ecosistema siga deteriorándose, para que el río Lebrija deje de ser un símbolo de abandono ambiental en Santander y se convierta en un ejemplo de gestión sostenible de los recursos hídricos.