La presencia del dengue continúa bajo seguimiento de las autoridades sanitarias en Santander. Aunque el balance departamental muestra una reducción frente a los registros históricos, el comportamiento de la enfermedad mantiene en alerta a varios territorios, donde los contagios han superado los niveles esperados y requieren medidas de vigilancia y prevención.
Con corte al 17 de octubre de 2026, la Gobernación reportó 6.743 casos en el departamento. La situación llevó a mantener una vigilancia especial en 20 municipios, donde se han identificado incrementos inusuales de la enfermedad y se busca evitar que la transmisión siga avanzando entre la población.
Municipios de Santander con principal vigilancia
Los municipios incluidos en este seguimiento son Barrancabermeja, Charalá, Cimitarra, Contratación, El Carmen de Chucurí, El Playón, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Puerto Wilches, Sabana de Torres, San Gil y San Vicente de Chucurí. En estas localidades, las autoridades insisten en la necesidad de mantener las acciones preventivas y consultar a tiempo cuando aparezcan señales de alerta.
Sin embargo, el número total de contagios no es el único indicador que preocupa a los organismos de salud. Al analizar la incidencia, es decir, la cantidad de casos por cada 100.000 habitantes de la población en riesgo, aparecen municipios con tasas considerablemente elevadas, incluso por encima del promedio departamental.
Páramo encabeza este indicador con 970,7 casos por cada 100.000 habitantes. Le siguen San Vicente de Chucurí, con 718,4; Sabana de Torres, con 617,2, y Confines, con 565,7. Para el conjunto de Santander, la incidencia se sitúa en 279,7 casos por cada 100.000 habitantes.
El reporte también advierte sobre diferentes niveles de brote en varios municipios. Barbosa, Barichara, Confines, Lebrija, Los Santos, Páramo, Rionegro, San Andrés, Valle de San José, Vélez y Zapatoca presentan brotes tipo 1, mientras que Bucaramanga se encuentra clasificada con brote tipo 2.
Estas categorías responden al comportamiento epidemiológico de la enfermedad. Se establecen cuando la cantidad de contagios supera lo que se esperaba para determinado territorio y ese aumento se sostiene durante varias semanas epidemiológicas. Por esta razón, el seguimiento no se limita a contar los casos, sino que también permite identificar dónde se está acelerando la transmisión.
Bucaramanga ocupa el primer lugar de contagios
En la distribución de los contagios, Bucaramanga ocupa el primer lugar y concentra el 38,3 % de los casos notificados en Santander. Esta proporción convierte a la capital en el municipio con mayor participación dentro del balance departamental y refuerza la importancia de mantener las acciones de control en barrios, viviendas y espacios comunitarios.
Floridablanca aparece en el segundo lugar, con el 12,8 % de los registros; seguida de Girón, con el 9 %; Barrancabermeja, con el 7,3 %, y Piedecuesta, con el 5,5 %. Estas cinco poblaciones reúnen una parte importante de los contagios reportados, por lo que las medidas de prevención deben mantenerse tanto en los hogares como en los espacios públicos.
Recomendaciones de las autoridades
Uno de los principales frentes de acción está en evitar que el mosquito transmisor encuentre lugares apropiados para reproducirse. Por eso, las autoridades sanitarias recomiendan revisar patios, terrazas, jardines y otros espacios donde puedan quedar recipientes con agua acumulada, incluso cuando se trate de pequeñas cantidades que pasan inadvertidas.
También es importante mantener tapados los tanques y depósitos de almacenamiento, lavar y cepillar periódicamente los recipientes y eliminar los objetos que ya no se utilizan y puedan convertirse en criaderos. La colaboración de las familias resulta fundamental, pues buena parte de estos focos puede originarse en espacios domésticos.
El llamado de las autoridades es a no restarle importancia a los síntomas y buscar atención médica cuando se presenten manifestaciones compatibles con dengue. La vigilancia de los casos y la consulta oportuna permiten que el personal de salud valore cada situación y determine el manejo necesario, especialmente cuando aparecen señales de alarma.
Con 6.743 contagios notificados hasta el 17 de octubre, Santander mantiene el desafío de contener la transmisión y evitar nuevos incrementos. Aunque el departamento registra una disminución frente a los antecedentes históricos, las alertas territoriales y las tasas de incidencia evidencian que la prevención no puede detenerse.
La eliminación de criaderos y la atención temprana siguen siendo claves para reducir el impacto de esta enfermedad.