Pescadores de Barrancabermeja

Defender el agua en Barrancabermeja se volvió una sentencia de muerte

La lideresa denunció las amenazas diarias que enfrentan por defender el territorio, el medio ambiente y la pesca artesanal.

Colprensa. Pescadores viven con miedo por defender el agua en Barrancabermeja

Las restricciones de seguridad, la presencia de actores armados y la falta de respuesta institucional continúan poniendo en riesgo la vida y el trabajo de líderes ambientales y pescadores artesanales en Barrancabermeja y el Magdalena Medio.

Esta situación, persistente en los últimos años, ha llamado la atención de medios de comunicación internacionales, que han documentado las denuncias de organizaciones ambientales como Fedepesan y de sus voceros, dejando en evidencia el impacto de la violencia sobre quienes defienden el agua y el territorio.

Este panorama volvió a quedar al descubierto tras el trabajo del periodista Tim Schauenberg, de la DW de Alemania, quien expuso las estrictas medidas de seguridad y las limitaciones de movilidad que debieron asumir durante su labor periodística en la región.

De acuerdo con la lideresa ambiental Yuli Velásquez, este escenario no es excepcional, sino que refleja la cotidianidad de las comunidades que dependen de la pesca artesanal para subsistir.

“Cada día que amanece es una oportunidad de poder ver la luz del día, porque hay zonas extremadamente peligrosas donde no podemos salir a trabajar. Defender el agua se ha convertido en sinónimo de muerte”, afirmó Velásquez.

Desplazamiento forzado, amenazas y abandono institucional en el Magdalena Medio

La lideresa barranqueña aseguró que los actores armados siguen haciendo presencia en el territorio, una situación que ha derivado en desplazamientos forzados, como los registrados en 2025, cuando varias familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares. A ello se suma la imposibilidad de ejercer la pesca artesanal, principal fuente de sustento para numerosas comunidades de la región.

Denunció, además, que las alertas relacionadas con contaminación ambiental, presuntos hechos de corrupción en la contratación y afectaciones a las fuentes hídricas no avanzan en las entidades competentes. “Las denuncias se archivan, nos invisibilizan y muchas veces la misma institucionalidad nos deja a nuestra suerte”, señaló.

Según su testimonio, este contexto ha tenido un impacto profundo en su vida personal y familiar. “He sido víctima de tres atentados, de amenazas y de desplazamiento, de un sinnúmero de cosas que le cambian a uno la vida emocionalmente, espiritualmente y económicamente. Es un cambio terrible y, desafortunadamente, la misma institucionalidad nos abandona. Además, enfrentamos persecución política por pensar diferente y por denunciar actos de corrupción”, relató.

Medios internacionales visibilizan la crisis ambiental en Barrancabermeja

Frente a lo que describen como un abandono institucional, las comunidades han encontrado en los medios internacionales una vía para visibilizar la problemática ambiental y social que atraviesa la región.

Periodistas de cadenas como la BBC han documentado la contaminación de ciénagas y ríos, así como las condiciones en las que viven cientos de familias que dependen directamente de estos ecosistemas.

“Por fortuna la comunidad internacional y canales como la BBC de Londres han contado las realidades que vivimos día a día en Barrancabermeja. Esto ha sido muy positivo porque ayuda a visibilizar que, aunque muchas familias dependemos de la pesca artesanal, los espejos de agua están contaminados”, explicó la lideresa.

Velásquez subrayó que este acompañamiento mediático ha sido clave para alertar a nivel mundial, nacional y regional sobre la vulneración de derechos fundamentales, entre ellos el derecho a un ambiente sano, consagrado en la Constitución.

“Tenemos muchos espejos de agua, pero están contaminados con residuos tóxicos que están matando la naturaleza. Si no hay agua, no hay pesca, y sin pesca no hay alimento ni oportunidades”, advirtió.

Ser mujer y lideresa ambiental en zonas afectadas por el conflicto armado

La lideresa también se refirió al riesgo adicional que implica ejercer liderazgo social siendo mujer en un contexto marcado por el conflicto armado. Indicó que históricamente ha existido una relación entre actores armados e intereses empresariales, una realidad que ha sido documentada por informes judiciales y por la Comisión de la Verdad.

Finalmente, afirmó que ser mujer y lideresa ambiental supone una doble vulnerabilidad. “A muchos no les gusta ver a una mujer defendiendo el territorio y el agua. Es muy difícil ser mujer y ser líder, y defender el medio ambiente se hace aún más complejo en un país como Colombia, donde la vulnerabilidad y la impunidad llegan al 100%. Eso es lo que realmente nos tiene fregados”, sostuvo.

Pese a los riesgos, aseguró que continuará defendiendo el agua y el territorio. “Solamente nos queda seguir nuestra lucha, cuidar el agua y velar porque nuestros hijos y nietos puedan tener esta oportunidad de alimento y de conocer el territorio, porque ya es algo que uno lo lleva en la sangre, uno nace con esto”.