El sector rural de Bucaramanga enfrenta una grave crisis por desabastecimiento de agua potable.
Líderes comunales de los tres corregimientos de la capital santandereana alertaron que el fenómeno de El Niño está secando cultivos, afectando fuentes hídricas y dejando a familias campesinas sin el líquido vital.
Ante la situación, pidieron acciones urgentes a la Alcaldía y al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.
La emergencia que golpea a los cultivos
El primer llamado lo hizo Arnulfo Camargo Botello, líder del corregimiento 2. En un mensaje dirigido a la opinión pública y a las autoridades, describió un panorama crítico en la zona rural.
Según explicó, las plantas se están secando y los productos agrícolas se están perdiendo por la falta de lluvia y el aumento de las temperaturas.
La situación, señaló, no solo compromete la seguridad alimentaria de los campesinos, sino también su sustento económico.
Camargo aseguró que la problemática no es exclusiva de su corregimiento. Pues en los corregimientos 1 y 3 estarían atravesando la misma emergencia.
Por eso, insistió en que se trata de una crisis generalizada que afecta a todo el campo bumangués.
Piden declaratoria de calamidad pública
Ante la magnitud del daño, el líder comunal le solicitó formalmente al alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, declarar la calamidad pública en el sector rural.
El objetivo de esta figura, explicó, es que la administración municipal pueda disponer de presupuesto de manera ágil para implementar medidas de mitigación, llevar agua a las comunidades y apoyar a los productores afectados.
Reclamo por el agua del embalse
A la voz del corregimiento 2 se sumó la de Jaime Goyeneche, líder del corregimiento 1, quien hizo un llamado directo al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga.
Goyeneche cuestionó que, aunque la infraestructura hídrica más importante de la ciudad está en el campo, los campesinos sean los últimos en recibir el servicio.
Recordó que en el corregimiento 2 se encuentra el embalse y la captación de agua, que luego es conducida hasta la planta de tratamiento ubicada en el corregimiento 1.
Sin embargo, a pesar de ser el territorio que produce el agua, los centros poblados rurales no cuentan con un suministro continuo y potable.
El dirigente fue enfático en que no se oponen a que el agua llegue a otros municipios, pero pidió priorizar a Bucaramanga y, especialmente, a su zona rural.
“Primero hay que abastecer a la ciudad y no dejar a los campesinos de los tres corregimientos con sed”, señaló, al criticar que el Plan de Ordenamiento Territorial sí se aplica con rigor para sacar el agua de los corregimientos, pero no para garantizar el servicio a quienes habitan allí.
Los líderes esperan una respuesta inmediata de la Alcaldía para evitar que la sequía siga golpeando al campo bumangués.