El Instituto Nacional de Vías (Invías) inició las primeras obras de mitigación en el kilómetro 53 de la vía Bucaramanga–San Gil, en el sector de Pescadero, luego de la emergencia ocasionada por una creciente súbita del río Chicamocha que provocó pérdida de banca y afectaciones en la calzada.
El director territorial de Invías en Santander, Jaime Rodríguez, informó que desde el momento en que se registró la emergencia se implementaron medidas para garantizar la movilidad y la seguridad de los usuarios de este importante corredor vial.
Entre las acciones adoptadas se encuentra la reducción del tránsito a un solo carril, la instalación de controladores de tráfico y la restricción para el paso de vehículos de carga pesada, con el fin de disminuir el riesgo mientras avanzan los trabajos de estabilización.
Según explicó el funcionario, las labores que comenzaron en el sitio contemplan la construcción de un enrocado en la base del talud para reducir el proceso de socavación provocado por la fuerza del río. Paralelamente, se desarrollarán los estudios y diseños que permitirán definir una solución definitiva para este punto crítico de la carretera.
Rutas alternas para vehículos de carga
Invías también estableció corredores alternos para minimizar el impacto sobre el transporte de mercancías.
Los vehículos de carga con mayor restricción deberán utilizar la ruta Tunja – Duitama – Málaga – Pamplona – Bucaramanga, mientras que los vehículos de hasta categoría C3 podrán movilizarse por el corredor Socorro – Zapatoca – Girón.
Rodríguez aseguró que la entidad continuará realizando seguimiento permanente a la situación con el propósito de preservar la seguridad de los conductores y mantener la conectividad entre Santander y el centro del país.
Sociedad Santandereana de Ingenieros pide medidas urgentes
Frente a la gravedad de la situación, la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) hizo un llamado al Gobierno Nacional, a Invías y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para que se adopten medidas extraordinarias que permitan garantizar el paso por este corredor estratégico entre Bucaramanga y Bogotá.
El gremio advirtió que es urgente ejecutar obras de emergencia mientras se diseña y construye una solución definitiva para estabilizar el sector afectado.
Entre sus principales recomendaciones figura la declaratoria de Urgencia Manifiesta, mecanismo que permitiría contratar de manera inmediata una empresa con experiencia para ejecutar las obras de aseguramiento de la vía.
Asimismo, propuso intervenir el cauce principal del río Chicamocha para disminuir el impacto de la corriente sobre la base de la montaña. Estas labores, según la SSI, podrían ser ejecutadas por el Batallón de Ingenieros Militares o con el apoyo de empresas dedicadas a la explotación de materiales granulares en la zona.
1. ¿Qué medidas adoptó Invías tras la emergencia en el kilómetro 53 de la vía Bucaramanga–San Gil?
Invías habilitó el paso a un solo carril, instaló controladores de tráfico, restringió el tránsito de vehículos de carga pesada e inició obras de mitigación con un enrocado para reducir la socavación causada por el río Chicamocha.
2. ¿Cuáles son las rutas alternas definidas para los vehículos de carga?
Los vehículos de carga pesada deben transitar por el corredor Tunja – Duitama – Málaga – Pamplona – Bucaramanga, mientras que los vehículos de hasta categoría C3 pueden utilizar la vía Socorro – Zapatoca – Girón.
3. ¿Qué propone la Sociedad Santandereana de Ingenieros para atender la emergencia de manera definitiva?
La entidad recomienda declarar la Urgencia Manifiesta para contratar de forma inmediata las obras de aseguramiento de la vía, intervenir el cauce del río Chicamocha para proteger la ladera y avanzar en una solución definitiva que garantice la conectividad entre Bucaramanga y Bogotá.