Lo que para las autoridades es una recuperación del espacio público, para varias comerciantes de la carrera 17C con calle 54 significa quedarse, de un momento a otro, sin el lugar donde durante más de 40 años se ganaron la vida.
El operativo comenzó cerca de las 3:30 de la madrugada, cuando funcionarios llegaron hasta el sector para hacer efectivo el retiro de tres casetas. Las comerciantes aseguran que fueron sorprendidas y que no recibieron una notificación previa que les advirtiera que ese procedimiento se realizaría este primero de octubre.
Marlene Baca, una de las afectadas, aseguró que son madres cabeza de hogar y que hoy no saben cómo van a sostener a sus familias.
“Nos levantamos con la sorpresa de que nos están desalojando. Llevamos más de 40 años acá y hoy amanecimos sin trabajo”, relató la comerciante, quien además señaló que tiene un hijo de 17 años.
Las mujeres también cuestionaron las alternativas de reubicación que, según ellas, les fueron presentadas en la plaza Satélite y en la plaza del Mutis. Afirman que los locales no tenían condiciones para continuar con las actividades comerciales que desarrollaban.
Digneri Vaca, otra de las comerciantes, aseguró que entre las tres casetas trabajaban alrededor de 12 personas y que varias familias quedaron sin ingresos.
Pero desde el Departamento Administrativo de Espacio Público la versión es diferente.
Su director, José Carlos Manosalva, explicó que técnicamente no se trata de un desalojo, sino de un procedimiento de recuperación de espacio público, originado en una decisión del inspector de Policía frente a la ocupación considerada irregular.
El funcionario aseguró que sí hubo notificaciones y que las comerciantes tuvieron acceso a oferta institucional, incluyendo alternativas laborales y posibilidades de crédito a través del IMEBU.
Además, señaló que las casetas no contaban con conexión propia de agua ni alcantarillado y que existían preocupaciones relacionadas con el manejo de residuos líquidos y la salubridad.
Las comerciantes, sin embargo, mantienen su versión y aseguran que nunca fueron informadas de que el operativo se realizaría de esta manera. Incluso señalaron que su abogado, Hernán Zapata, analiza presentar una acción de tutela.
El caso deja ahora una pregunta sobre la mesa: ¿qué pasará con estas mujeres y sus familias después de más de cuatro décadas trabajando en este punto de Bucaramanga? Mientras la administración insiste en que está cumpliendo una orden y recuperando un espacio que pertenece a todos, las comerciantes aseguran que quedaron en la calle y piden una alternativa real para poder seguir trabajando.
Redacción: Pedro Cabanzo.