La Secretaría del Interior de Bucaramanga lidera desde inicios de 2026 un innovador programa de trabajo comunitario que permite a ciudadanos con multas tipo 1 y tipo 2, previstas en la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana), subsanar sus infracciones mediante labores de pintura, limpieza y embellecimiento en diferentes puntos de la capital santandereana.
La Ley 1801, vigente desde hace una década, regula los comportamientos que afectan el orden público y la convivencia, estableciendo sanciones por altercados, contaminación ambiental, irrespeto a las normas básicas de convivencia y otras conductas que alteran la armonía ciudadana.
Las multas tipo 1 y 2 corresponden a infracciones leves y moderadas, como arrojar basuras en la vía pública, no recoger los desechos de mascotas, sacar la basura en horarios no permitidos, irrespeto a la autoridad o consumo de sustancias psicoactivas en zonas no habilitadas.
A través de este programa, los infractores recientes pueden conmutar el pago económico de sus multas por jornadas de servicio social.
Hasta el momento, más de 113 personas han participado en jornadas realizadas en cuatro puntos de la ciudad, contribuyendo directamente al mejoramiento de zonas urbanas y áreas verdes.
El secretario del Interior, Alfonso Pinto Frattali, destacó la importancia de la iniciativa: “Esto tiene que ver con una estrategia de prevención, pero también de que las personas que hayan cometido una infracción aporten al embellecimiento de nuestra ciudad y que Bucaramanga siga avanzando segura y bonita”.
Desde la administración municipal se resalta que el programa no solo busca sancionar, sino generar conciencia ciudadana y ofrecer una oportunidad real de cambio.
Los participantes ejecutan tareas de mantenimiento y ornato, lo que fortalece el sentido de pertenencia y permite que los infractores se reivindiquen con la comunidad y consigo mismos.
Esta estrategia se enmarca en el propósito de la administración municipal de desarrollar acciones que mejoren el entorno urbano, vinculando activamente a los bumangueses en la construcción de una ciudad más ordenada y agradable.
Para muchos infractores, esto representa un alivio económico para el pago de multas, transformando un error en una buena acción para la comunidad.