Crisis carcelaria

Autoridades de la cárcel de Palogordo en Girón reportan 33 amenazas a trabajadores y solicitan seguridad a la UNP

El centro penitenciario de Palogordo, en Girón, enfrenta amenazas contra su personal y 33 denuncias; refuerza controles para frenar delitos internos.

Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios El centro penitenciario posee 321 cámaras de seguridad con tecnología de Sistema Cerrado de Cámaras de Transmisión

El centro penitenciario de mediana y alta seguridad de Palogordo, ubicado en Girón, enfrenta un panorama complejo tras la confirmación de múltiples amenazas contra su personal. El director del establecimiento, capitán Eleasid Durán, reveló que ya se han interpuesto 33 denuncias formales por intimidaciones dirigidas a funcionarios del penal.

El oficial explicó que la situación ha generado preocupación al interior del centro de reclusión, pues las advertencias estarían relacionadas con el endurecimiento de los controles de seguridad implementados en los últimos meses. Estas acciones buscan frenar actividades ilícitas que, según las autoridades, se estarían coordinando desde el interior de la cárcel.

De acuerdo con Durán, los operativos de registro, las requisas permanentes y las inspecciones exhaustivas han permitido afectar estructuras dedicadas a la delincuencia, lo que habría provocado represalias contra el personal penitenciario. Las amenazas, dijo, no pueden tomarse a la ligera debido al riesgo que representan.

El director advirtió que la presión contra los guardianes y demás trabajadores del Inpec ha venido en aumento, especialmente después de los recientes procedimientos que han permitido incautaciones y restricciones a redes ilegales. Esta situación impacta directamente la seguridad institucional y el normal funcionamiento del establecimiento.

Ante este escenario, el capitán Durán hizo un llamado urgente a la Unidad Nacional de Protección para que evalúe el nivel de riesgo de los funcionarios amenazados. La solicitud busca que se asignen esquemas de seguridad adecuados que garanticen la integridad de quienes cumplen labores dentro del penal.

Asimismo, el directivo subrayó la importancia de mantener el respaldo de la Fuerza Pública y de las autoridades judiciales para que los controles no se debiliten. Según indicó, ceder ante las intimidaciones pondría en peligro los avances logrados en materia de seguridad carcelaria.

Director de la cárcel también solicita vigilancia en los alrededores del centro penitenciario

Otro de los aspectos que preocupa a la dirección del centro penitenciario es la aparición de nuevas modalidades para intentar burlar la vigilancia. Entre ellas se encuentra el uso de drones que sobrevuelan la zona, presuntamente con el objetivo de lanzar objetos prohibidos al interior del penal.

Estos dispositivos, explicó Durán, representarían un desafío adicional para el sistema de control, ya que permiten evadir los filtros tradicionales de ingreso. Por ello, se están evaluando estrategias tecnológicas y operativas para contrarrestar este tipo de acciones.

Finalmente, el director reiteró que, pese a las amenazas, los operativos de control continuarán. Señaló que la prioridad es garantizar la seguridad dentro del penal y evitar que estructuras criminales mantengan injerencia desde los centros de reclusión, al tiempo que se protege la vida e integridad de los funcionarios.