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Diócesis y Alcaldía niegan amenazas contra párroco de Cepitá, Santander

Cepitá: Alcaldía y Diócesis desmienten amenazas contra Beimar José Ortiz Lizcano; no hay denuncias formales y llaman a la prudencia en redes.

Parroquia de Cepitá, Santander Durante el consejo de seguridad realizado en Cepitá, el sacerdote aseguró que no ha recibido amenazas de grupos ilegales ni de delincuencia común.

La polémica generada en redes sociales por las supuestas amenazas contra el párroco de Cepitá, Santander, llevó a que tanto la Administración Municipal de Cepitá como la Diócesis de Málaga – Soatá emitieran comunicados oficiales aclarando la situación y desmintiendo que existan denuncias formales relacionadas con un posible riesgo contra la vida del sacerdote Beimar José Ortiz Lizcano.

A través de un comunicado oficial, la Alcaldía de Cepitá informó que, hasta la fecha, no ha recibido ninguna denuncia formal por parte del presbítero relacionada con amenazas o intimidaciones. Además, confirmó que el pasado 14 de mayo se realizó un Consejo de Seguridad Extraordinario, liderado por el alcalde Pedro Pablo Carreño Quiñonez, con presencia de la Policía Nacional, funcionarios de la SIJÍN, la SIPOL, el Personero Municipal y el propio sacerdote.

Según lo expuesto por la administración municipal, durante dicha reunión el sacerdote habría manifestado que “no existen amenazas por parte de grupos al margen de la ley ni de grupos de delincuencia común” en su contra.

De igual manera, la Diócesis de Málaga – Soatá también se pronunció públicamente mediante un comunicado de prensa fechado el 15 de mayo de 2026, señalando que ni el obispo de la jurisdicción, ni las autoridades competentes, han recibido denuncias o comunicaciones oficiales sobre posibles amenazas contra el presbítero.

La autoridad eclesiástica hizo además un llamado a los medios de comunicación y usuarios de redes sociales para actuar con responsabilidad, evitando difundir versiones no verificadas que puedan generar estigmatización, desinformación o afectar el buen nombre de las personas involucradas.

El caso tomó relevancia luego de que en diferentes plataformas digitales comenzaran a circular mensajes y publicaciones asegurando que el sacerdote habría sido intimidado por presuntos grupos ilegales. Sin embargo, tras las verificaciones realizadas por las autoridades civiles, policiales y eclesiásticas, hasta el momento no existen reportes oficiales que sustenten esas afirmaciones.

Las autoridades reiteraron la importancia de acudir a los canales institucionales y judiciales en caso de cualquier situación que comprometa la seguridad de los ciudadanos o líderes religiosos. Asimismo, insistieron en que la difusión irresponsable de información puede generar alarma social y afectar la tranquilidad de la comunidad.

A su vez, tanto la Alcaldía de Cepitá como la Diócesis de Málaga – Soatá coincidieron en que actualmente no existen denuncias formales ni confirmación oficial sobre amenazas contra el párroco del municipio, e invitaron a la ciudadanía a mantener la prudencia frente a versiones difundidas en redes sociales.