Un nuevo resultado operativo de la Policía Nacional de Colombia dejó al descubierto la gravedad de un violento caso ocurrido en zona rural de Curití, donde dos hombres fueron capturados por su presunta participación en un intento de homicidio que dejó a una persona con lesiones permanentes.
El procedimiento fue adelantado por unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) y de inteligencia policial, quienes hicieron efectivas dos órdenes de captura contra sujetos de 33 y 39 años de edad en la vereda El Placer. Las órdenes fueron emitidas por el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Charalá.
Según las investigaciones, los hechos se remontan al 23 de febrero de 2025, cuando la víctima fue atacada de manera violenta a las afueras de un establecimiento en esta zona rural. De acuerdo con las autoridades, los agresores habrían utilizado armas cortopunzantes, botellas, palos y golpes contundentes, en un ataque que, al parecer, ocurrió sin motivo aparente.
La gravedad de la agresión fue tal que la víctima perdió su ojo derecho y tuvo que ser trasladada de urgencia a Bucaramanga, donde permaneció varios días en una Unidad de Cuidados Intensivos. Allí fue sometida a múltiples cirugías para tratar de salvar su vida.
Este caso generó preocupación entre la comunidad, especialmente por el nivel de violencia registrado en un entorno rural, donde tradicionalmente este tipo de hechos no son tan frecuentes. Sin embargo, autoridades han advertido que las riñas y ataques con armas blancas siguen siendo una de las principales causas de lesiones graves y homicidios en el departamento.
Tras su captura, los implicados fueron presentados ante un juez de la República, quien les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra por el delito de homicidio agravado en grado de tentativa.
El comandante del Departamento de Policía Santander reiteró que este resultado hace parte de las acciones para combatir la violencia en la región y llevar ante la justicia a los responsables de estos hechos.
Este caso refleja la crudeza de algunos episodios de violencia que siguen afectando a Santander, y deja en evidencia la importancia de denunciar oportunamente para prevenir que situaciones como esta terminen en tragedias irreversibles.