Bucaramanga

Universitaria denuncia que fue drogada y robada estando de rumba en Cuadra Play de Bucaramanga

Según las cuentas preliminares, el valor de los objetos robados entre teléfonos móviles y accesorios, superaría los 30 millones de pesos.

Ingrid Jaimes/ RCN Radio Rumba en Bucaramanga

Lo que inició como una noche de rumba para un grupo de tres jóvenes terminó en una pesadilla, tras ser víctimas de un presunto caso de hurto mediante intoxicación con sustancias luego de salir de la zona de rumba conocida como Cuadra Play, en Bucaramanga.

El caso se conoció a través de una de las víctimas, una joven identificada como Valeria Beleño Romero, oriunda de Ibagué, quien adelanta sus estudios en una prestigiosa universidad de la capital santandereana, y para el día en que sucedieron los hechos la joven relató que fue encontrada por un taxista como desubicada, sin rumbo fijo, en la vía que conecta de Bucaramanga hacia Girón.

Días después la universitaria decidió relatar a través de sus redes sociales cómo sucedieron los hechos previos a perder el conocimiento y cómo, horas después, despertó sola en una carretera sin recordar lo ocurrido.

Según su relato, el grupo estaba disfrutando de la velada cuando fueron abordados por dos hombres desconocidos que comenzaron a conversar con ellos como si fueran conocidos.

“Esta situación pasó en un bar, no era discoteca, de Cuadra Play, y nos abordan dos extraños que nos comienzan a hacer conversación, toman toda nuestra confianza, se ven bien, lucen joyas, estaban bien vestidos, al parecer unas personas que no harían daño; después nos dirigimos a una licorera que es nuestro último recuerdo, nosotros cervezas con ellos, porque ellos sí insistían en dejáramos la moto en un parqueadero de la Isla, y ahí fue cuando nosotros perdemos la conciencia y la recuperamos casi a las 8 de la mañana del otro día”, señala Valeria.

Además dijo “A mí me rescató un taxista, cerca al tránsito de Girón, y un muchacho que me vio, y un amigo termina en la puerta de un establecimiento y otro termina en la entrada de la Puerta del Sol, él logra llamar a la Policía porque resultamos con las pertenencias mezcladas es decir, yo tenía la billetera de un amigo, hubo un celular que no se robaron, que apareció otro amigo; de ahí la policía lo guía, nos llevan para la casa y ahí es cuando nos damos cuenta que fuimos víctimas de escopolamina”.

De acuerdo con la denuncia, uno de los individuos tendría aproximadamente 40 años de edad y el otro cerca de 20. Valeria aseguró que ambos mostraban prendas de oro y decían tener vehículos, lo que generó una aparente sensación de confianza entre los jóvenes.

Lo más desconcertante para las víctimas es que todos los integrantes del grupo aparecieron en lugares diferentes y sin sus pertenencias. “No sabemos cinco horas de lo que pasó. Yo no sé qué hicieron conmigo, mis amigos tampoco. Todos aparecimos en sitios distintos, sin celulares y sin joyas”, explicó Valeria.

Según las cuentas preliminares, el valor de los objetos robados entre teléfonos móviles y accesorios, superaría los 30 millones de pesos.

Valeria y dos amigos más fueron víctimas de una sustancia que los drogó

Uno de los amigos habría sido el más afectado por la situación, ya que recuerda incluso menos de lo ocurrido durante la noche. De acuerdo con el relato, el grupo cree que el momento en que perdieron el conocimiento fue hacia la 1:40 de la madrugada. La joven también aseguró que posteriormente encontró un video que había subido a redes sociales donde aparece dentro de un vehículo, lo que hace pensar que en ese trayecto habría ocurrido parte de lo sucedido.

Tras lo ocurrido, las víctimas acudieron a realizarse exámenes médicos. Según explicó Valeria, en Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses les indicaron que aparentemente no se trataba de escopolamina, sino de otro tipo de sustancias derivadas que desaparecen del organismo en pocas horas y que pueden resultar difíciles de detectar en pruebas toxicológicas.

Por esta razón, los análisis realizados no habrían arrojado resultados concluyentes.

Entretanto, la Policía Metropolitana de Bucaramanga ya adelanta la verificación de cámaras de seguridad de la licorera y de otros establecimientos cercanos al sector donde ocurrieron los hechos.

Las víctimas aseguran que en esos registros se podría identificar a los dos hombres que se acercaron al grupo, y afirman que ya habrían reconocido a los presuntos responsables en denuncias previas realizadas ante las autoridades.

El caso ha generado preocupación entre ciudadanos y asistentes habituales de la zona de rumba de Bucaramanga, quienes piden mayor vigilancia para evitar que este tipo de situaciones se repitan.