Sergio Andrés Rodríguez Cadena, de 35 años, fue baleado por dos hombres que se movilizaban en motocicleta en el barrio Alfonso López. El hombre residía en Girón y había servido como Nazareno en una iglesia de la ciudad. Las autoridades indagan si el crimen estaría relacionado con un presunto ajuste de cuentas.
Este caso ha generado consternación ha generado en Bucaramanga toda vez que Sergio Andrés Rodríguez Cadena, fue atacado con arma de fuego cuando conversaba con unos amigos en una esquina del barrio Alfonso López, en el occidente de la capital santandereana. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del homicidio e identificar a los responsables.
De acuerdo con la información recopilada por la Policía Metropolitana de Bucaramanga, el hombre se encontraba en el sector cuando dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta llegaron al lugar. Según las primeras indagaciones, el parrillero sacó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra Rodríguez Cadena.
Después de cometer el ataque, los agresores escaparon por la carrera 9 con calle 43. En medio de la situación, la víctima, pese a encontrarse herida, intentó alejarse del sitio, mientras varias personas que estaban en la zona se acercaron para auxiliarlo.
Sergio Andrés recibió dos impactos de bala en el tórax. Debido a la gravedad de las heridas, fue trasladado en un vehículo particular hasta el Hospital Universitario de Santander (HUS), donde buscaban brindarle atención médica. Sin embargo, el ataque desencadenó una investigación por parte de las autoridades para determinar lo sucedido.
Una vez conocido el caso, uniformados de la Policía Metropolitana acordonaron el lugar de los hechos y comenzaron las labores de verificación. Los investigadores recopilaron información sobre las circunstancias en las que se produjo el ataque, así como datos que permitan establecer la ruta de escape de los responsables.
Material recopilado en la escena del crimen
Dentro de las primeras diligencias, las autoridades ubicaron cámaras de seguridad instaladas sobre la carrera 8 que, al parecer, habrían captado el recorrido de los sospechosos. El material audiovisual se convirtió en un elemento de interés para reconstruir los movimientos de los dos hombres antes y después del homicidio.
Con la información disponible, las patrullas activaron un plan candado para intentar ubicar e interceptar a los responsables. No obstante, hasta el momento de los reportes iniciales no se habían conocido resultados de ese operativo, por lo que la identificación y captura de los presuntos homicidas continúa siendo uno de los objetivos de la investigación.
Frente a los posibles móviles del crimen, las primeras indagaciones apuntan a un presunto ajuste de cuentas. De acuerdo con la información preliminar, Rodríguez Cadena habría recibido advertencias para que se alejara de ese sector. Esta hipótesis deberá ser verificada por los investigadores, quienes buscan establecer si existían amenazas previas y si estas tendrían relación directa con el ataque.
Víctima trabajaba como conductor
La víctima residía en Girón y trabajaba como conductor de la plataforma de transporte InDriver. Su asesinato es materia de investigación judicial, mientras las autoridades avanzan en la recopilación de testimonios y otros elementos que permitan conocer qué ocurrió antes de que los dos hombres llegaran en motocicleta y abrieran fuego contra él.
El caso quedó en manos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que adelanta las diligencias correspondientes para esclarecer los móviles del homicidio y establecer las responsabilidades penales. Entre las tareas investigativas está determinar la identidad de los agresores, reconstruir la secuencia del ataque y verificar las circunstancias que rodearon los momentos previos al crimen.
Caso generó rechazo
La muerte de Rodríguez Cadena también generó expresiones de tristeza en el ámbito religioso. El hombre había servido como Nazareno en una iglesia de Bucaramanga, una labor que lo vinculaba con las actividades de esta comunidad. Tras conocerse lo ocurrido, la Hermandad de Jesús Nazareno manifestó sus condolencias a sus familiares y lamentó su fallecimiento.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar por qué fue atacado el conductor y si el homicidio estuvo relacionado con las presuntas advertencias que habría recibido. Por ahora, las hipótesis iniciales no constituyen una conclusión definitiva sobre el motivo del crimen.
La investigación busca esclarecer este nuevo hecho de violencia ocurrido en el occidente de Bucaramanga y establecer quiénes estuvieron detrás del ataque armado en el barrio Alfonso López.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad, los testimonios de posibles testigos y la información recopilada en el lugar serán claves para reconstruir lo sucedido y avanzar en la identificación de los responsables.