La Selección San Gil ya dejó atrás la tensión de los penales y comienza a concentrarse en el próximo desafío de su participación en el torneo nacional Difútbol sub 17, donde enfrentará a Cantera Ajedrezada, equipo de Bucaramanga que llega después de superar una llave igualmente cerrada.
El equipo sangileño consiguió avanzar tras un partido de alta exigencia ante su anterior rival. Después de comenzar perdiendo por una jugada de balón quieto, los dirigidos por Albeiro García reaccionaron en la segunda parte, encontraron el empate y llevaron la definición hasta los lanzamientos desde el punto penal.
Allí apareció una de las figuras de la jornada: el arquero de San Gil, quien logró detener dos cobros y permitió que sus compañeros tuvieran la oportunidad de definir la clasificación.
García destacó además la personalidad de los jugadores, quienes asumieron la responsabilidad de los cobros en un momento de máxima presión.
Ahora viene un rival diferente
El siguiente obstáculo será Cantera Ajedrezada, conjunto de Bucaramanga que también tuvo que remontar una serie para avanzar.
Según explicó García, el equipo bumangués perdió 3-2 como local frente a La Masía, pero consiguió reaccionar en el partido de vuelta y ganó 2-0 en Cúcuta, resultado que le permitió quedarse con la clasificación.
Para el técnico sangileño, esta nueva llave tendrá características diferentes a la anterior. La razón está en el estilo de juego del rival, que, según el análisis realizado por el cuerpo técnico, también busca tener la pelota y construir sus ataques.
“Es un rival fuerte con la pelota”, explicó García, quien considera que esa propuesta podría generar un partido con más espacios para que San Gil pueda desarrollar su propio fútbol.
La expectativa ahora está puesta en la preparación durante la semana, especialmente en la recuperación física y en el trabajo táctico para enfrentar un equipo que podría plantear un partido más abierto.
La cabeza también juega el próximo partido
Más allá de la preparación futbolística, el cuerpo técnico tiene claro que en estas instancias la fortaleza mental puede marcar diferencias.
García aseguró que junto al profesor Johan vienen trabajando este aspecto con los jugadores, especialmente porque se trata de jóvenes que pasaron de ser campeones departamentales a competir ahora en un escenario nacional.
Para el entrenador, el talento ya está presente, mientras que las capacidades tácticas continúan fortaleciéndose. Sin embargo, considera fundamental que los jugadores crean en sus posibilidades y quieran llegar más lejos.
Por eso, el trabajo no se concentra únicamente en los entrenamientos visibles. El cuerpo técnico insiste en lo que García denomina el “entrenamiento invisible”: alimentación adecuada, hidratación y, especialmente, descanso.
Una concentración que busca fortalecer al grupo
Como parte de esa preparación, la Selección San Gil logró realizar una concentración previa al partido, gracias al respaldo de personas cercanas al proceso.
El equipo estuvo reunido un día antes del compromiso en una finca facilitada por Jairo Castillo, mientras que padres de familia y colaboradores realizaron aportes para garantizar la alimentación de los jugadores.
Para García, este tipo de espacios no solamente sirven para preparar un partido. También permiten fortalecer los vínculos del grupo, conocer mejor a cada jugador y generar un ambiente de unidad alrededor de un mismo objetivo.
El técnico reconoce que cada joven enfrenta situaciones diferentes fuera de la cancha y que conocer esas realidades también hace parte del trabajo para construir un equipo sólido.
San Gil pide respaldo para seguir compitiendo
El avance en el torneo también volvió a poner sobre la mesa la necesidad de contar con mayor respaldo institucional y empresarial.
García destacó la presencia de la directora del INDER SAN GIL en el estadio y señaló que espera que durante las próximas fases pueda mantenerse el acompañamiento de la Administración Municipal.
El entrenador considera que el apoyo económico es fundamental para sostener procesos deportivos que requieren desplazamientos, alimentación, concentración y otros gastos que actualmente son asumidos en buena parte gracias al esfuerzo de familias, empresarios y personas vinculadas al fútbol local.
Mientras llega el próximo compromiso, la Selección San Gil trabaja con un objetivo claro: seguir avanzando.
El rival será diferente, el partido planteará nuevos desafíos y la presión aumentará a medida que avance el torneo. Pero el cuerpo técnico insiste en una idea: el talento de estos jóvenes necesita también confianza, preparación y respaldo.
Y mientras Cantera Ajedrezada aparece como el próximo obstáculo, en San Gil ya comienza a crecer nuevamente la expectativa por ver hasta dónde puede llegar esta generación.