La memoria deportiva de Bucaramanga sumó un nuevo capítulo. El Concejo de Bucaramanga aprobó el Proyecto de Acuerdo No. 002 del 1 de marzo de 2026, mediante el cual el tradicional Coliseo Edmundo Luna, ubicado en la Ciudadela Real de Minas, pasará a llamarse Coliseo Giovanny Hernández Galván, en homenaje póstumo a una de las figuras más importantes del fútbol de salón santandereano y colombiano.
La decisión busca perpetuar el legado de quien fue considerado durante décadas como uno de los mejores exponentes de esta disciplina a nivel mundial. Más allá de un cambio de denominación, la iniciativa pretende convertir el escenario deportivo en un símbolo de inspiración para las nuevas generaciones y en un espacio que preserve la historia deportiva de Bucaramanga.
Desde el Instituto de la Juventud, el Deporte y la Recreación de Bucaramanga (INDERBU) señalaron que este reconocimiento representa un acto de gratitud hacia quienes han contribuido a fortalecer la identidad deportiva de la ciudad.
“Con gran emoción y satisfacción queremos decirle a todo Bucaramanga que fue aprobado el Acuerdo 002, donde pasamos de lo administrativo a la memoria. A partir de ahora este escenario no solo será de competencia y reunión; será un espacio donde permanecerán los sueños, vivencias e historias que este personaje dejó como legado de inspiración para las nuevas generaciones”, expresó Olinto de Jesús Africano, subdirector técnico del INDERBU.
El coliseo, además, posee una particularidad histórica. Antes de convertirse en escenario deportivo funcionó como un hangar del desaparecido aeropuerto Gómez Niño, conservando aún elementos que recuerdan esa etapa de la ciudad.
Un homenaje que también busca recuperar el escenario
El cambio de nombre llega en un momento en el que el coliseo presenta evidentes signos de deterioro debido al paso del tiempo. Por esta razón, la administración municipal ha comenzado a impulsar labores de mantenimiento y recuperación con el propósito de devolverle al recinto las condiciones necesarias para el desarrollo de actividades deportivas y recreativas.
Desde la semana pasada, las cuadrillas encargadas de los escenarios deportivos adelantan trabajos de limpieza, pintura, adecuaciones y arreglos generales.
La intención es que el renovado Coliseo Giovanny Hernández Galván vuelva a consolidarse como un espacio apto para la práctica de múltiples disciplinas, entre ellas fútbol de salón, voleibol, baloncesto, tenis de mesa, boxeo y otras actividades que benefician a cientos de deportistas de la ciudad.
“La cuadrilla deportiva, con entrega, amor y pasión, le ha puesto todas las ganas para dejar este escenario en excelentes condiciones”, agregó Africano.
El legado del “maestro de maestros”
Giovanny Hernández Galván nació en Bucaramanga el 5 de agosto de 1971 y falleció el 16 de febrero de 2026, también en la capital santandereana, a los 55 años.
Su trayectoria lo convirtió en una de las máximas figuras del fútbol de salón colombiano y mundial durante las décadas de 1990 y 2000.
Entre sus principales logros se destacan la obtención del Campeonato Panamericano de 1993 y la conquista del Mundial de Bolivia 2000.
Gracias a su talento, liderazgo y aporte al deporte, fue reconocido como “el maestro de maestros”.
Ahora, su nombre quedará inmortalizado en uno de los escenarios más representativos de Bucaramanga, un recinto que busca renacer para seguir formando deportistas y mantener viva la historia de una de las más grandes leyendas del fútbol de salón colombiano.