San Gil

¡Oro nacional y un sueño olímpico! el santandereano Zahid Rubio quiere llegar a la cima

El boxeador santandereano Zahid Rubio ganó oro en campeonato nacional; sueña con llegar a los Olímpicos de 2032.

Redes Zahid Rubio El santandereano superó contrincantes de Cauca, Bolívar y Córdoba.

San Gil tiene una nueva razón para sentirse orgulloso, pero también un desafío pendiente con sus jóvenes deportistas. Zahid Rubio Rojas, un boxeador de 14 años vinculado al club Bestial Team, conquistó la medalla de oro en el Campeonato Nacional Sub-15 de Boxeo, disputado del 2 al 9 de octubre en Los Córdobas, Córdoba.

Además del título, recibió el reconocimiento como boxeador más técnico del torneo, un resultado que impulsa su sueño de llegar a la Selección Colombia y competir en los Juegos Olímpicos de 2032.

Sin embargo, detrás de la medalla hay una historia de disciplina, sacrificio familiar y dificultades económicas. Mientras Zahid celebra su primera participación en un campeonato nacional, su padre y entrenador, Hernán Vargas, hace un llamado a las administraciones municipales y a las entidades deportivas para que respalden el proceso de una promesa del deporte que ha encontrado en San Gil su lugar de formación.

Tres combates lo llevaron al oro

El camino al título estuvo marcado por tres enfrentamientos. En su primera pelea, Zahid se midió con un representante del Cauca y consiguió la victoria por decisión RSC en el tercer asalto. Al día siguiente venció a Bolívar por decisión dividida y, finalmente, se enfrentó a Córdoba en la disputa por el oro, donde obtuvo una victoria por decisión unánime.

El resultado fue la recompensa a meses de preparación y a un trabajo centrado en la técnica, la disciplina y la precisión de cada movimiento.

“Lo que me gusta del boxeo es que lo lleva a uno a tener muchísima disciplina”, expresó el joven deportista, quien reconoció que el acompañamiento de su padre ha sido determinante para alcanzar este logro.

Zahid también destacó la enseñanza recibida durante sus entrenamientos. Según explicó, Vargas insiste en corregir cada golpe y perfeccionar los detalles técnicos, una metodología que considera fundamental para su desempeño en el cuadrilátero.

“Si no hubiera sido por mi papá, no hubiera tenido ni la medalla ni el trofeo de boxeo técnico”, afirmó.

Tres meses de entrega y sacrificio

La preparación para el campeonato exigió una rutina intensa. De acuerdo con Hernán Vargas, durante tres meses entrenaron hasta tres veces al día, mientras cuidaban la alimentación y mantenían el peso reglamentario de la categoría de 48 kilogramos.

El entrenador explicó que formar a su propio hijo tiene una dificultad particular: exigirle como deportista y, al mismo tiempo, vivir desde afuera la tensión de cada combate.

“Uno como padre quiere exigirle un poco más, pero todo eso se debe al tiempo y al desarrollo”, señaló. También reconoció que ver a su hijo recibir golpes durante una pelea representa una experiencia emocionalmente exigente.

Pese a las dificultades, el trabajo conjunto permitió cumplir el objetivo que se habían trazado: participar por primera vez en un nacional y regresar con una medalla.

Un campeón que necesita respaldo

La celebración contrasta con las dificultades económicas que enfrentaron para llegar a la competencia. Según Vargas, los gastos del viaje y la participación se cubrieron principalmente con recursos propios y aportes de personas cercanas, además de la colaboración de profesores y miembros del equipo técnico de Bucaramanga.

La familia todavía tiene cuentas pendientes y ha recurrido a la realización de rifas para reunir el dinero necesario y cubrir los compromisos adquiridos.

Otro aspecto que explicó el entrenador es que Zahid compitió en representación del departamento del Magdalena, pese a que su proceso deportivo y sus raíces están vinculados a San Gil. Según manifestó, la situación estuvo relacionada con dificultades administrativas que rodean a la Liga Santandereana de Boxeo, aunque aclaró que no buscaban involucrarse en esas controversias.

Vargas agradeció a quienes contribuyeron a hacer posible la participación y sostuvo que el triunfo representa también el esfuerzo de las personas que han acompañado al joven durante su formación.

Por eso, su petición está dirigida a las alcaldías y a los organismos deportivos, para que conozcan el resultado alcanzado y evalúen alternativas de apoyo. También expresó su deseo de que Zahid reciba un homenaje en reconocimiento a su título nacional.

El sueño olímpico comienza en casa

Tras este primer gran resultado, Zahid busca continuar su preparación, avanzar hacia la Selección Santander y llegar a la Selección Colombia, con la mirada puesta en los Olímpicos de 2032.

El oro nacional demuestra el potencial del joven boxeador, pero su proyección dependerá de la continuidad de los entrenamientos, las oportunidades competitivas y el acompañamiento que pueda recibir.

La historia deja una pregunta para San Gil y Santander: ¿cómo convertir el talento de sus jóvenes deportistas en procesos sostenibles, sin que las familias tengan que asumir solas el costo de representar al país?

Zahid ya dio un primer paso sobre el ring. Ahora, su familia espera que las instituciones también entren en la pelea, esta vez para ayudar a construir el camino hacia sus próximas metas.