Este domingo 25 de enero de 2026 un grupo de avicultores de la provincia Guanentá se dieron cita en la entrada a Villanueva para liderar una protesta pacífica en medio de una situación crítica que están viviendo por causa de la caída en el precio del huevo.
En la protesta no sólo participaron avicultores de Villanueva, sino que también dijeron presente representantes del gremio de Curití, San Gil y Barichara.
“Queremos darle a conocer al gobierno la situación que estamos viviendo… Estamos yendo a pérdida, nosotros los avicultores no aguantamos más… Exigimos que se nos preste atención, ya que las líneas que tenemos los campesinos no son rentables, entonces es el momento para que el gobierno departamental y nacional nos atiendan para poder explicar la situación que estamos viviendo”, manifestó don Joselito, integrante del gremio de avicultores de Villanueva.
Los pequeños productores, con la intención de captar la atención de las autoridades departamentales y nacionales, decidieron, con cartones de huevos, piedras y carteles, bloquear parcialmente el tránsito de vehículos en la entrada a Villanueva, en plena vía entre San Gil y Barichara.
La protesta surge porque, según manifestaron algunos campesinos, actualmente producir un cartón de huevos tiene un costo de alrededor de 9.000 pesos, y al estarse vendiendo entre 6.500 y 8.000, ni siquiera se está logrando recuperar el costo de la producción, y por ende no se está generando ninguna ganancia por parte de los avicultores.
En el caso puntual de Villanueva, que es uno de los municipios de la provincia que está más afectado por esta situación, se advierte que hay alrededor de 200 avicultores que están sufriendo las consecuencias del aumento del costo de producción y la bajada en el costo de venta de los huevos.
Costos de producción
Producir huevos puede llegar a ser muy costoso para los avicultores porque la mayor parte del gasto (alrededor del 70%) va en el alimento de las gallinas (como maíz y soya), cuyo precio aumenta por diferentes variables.
A esto hay que sumarle gastos como la mano de obra, las vacunas, el mantenimiento de los galpones, la energía y el agua todos los días, sin poder parar la producción fácilmente.
Una vez que las gallinas están en el galpón, comen, aunque el huevo valga poco.
Con la crisis, los avicultores están vendiendo las cubetas o cartones de huevos a un precio inferior al costo de la producción, por lo que no hay rentabilidad y si no se genera una solución pronta, las pérdidas van a seguir aumentando, generando graves consecuencias para miles de avicultores en Santander y, en general, en todo el territorio nacional.